Estados Unidos refuerza Buy American y aumenta la presión sobre el agro mexicano
La expansión del programa "Product of USA" fortalece a la industria estadounidense y genera preocupación por su impacto sobre las exportaciones agroalimentarias de México.
La decisión del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) de ampliar el programa "Product of USA" y sumar nuevas empresas al sistema de etiquetado volvió a encender las alertas en el comercio agroalimentario regional. La medida, anunciada este mes y respaldada por el gobierno estadounidense, busca reforzar el consumo de productos nacionales y, según especialistas del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), podría reducir la competitividad de las exportaciones mexicanas en uno de sus principales mercados.
Aunque el etiquetado es de adhesión voluntaria, el programa forma parte de una política más amplia orientada a fortalecer la producción agroalimentaria estadounidense mediante incentivos, financiamiento e inversiones para ampliar la capacidad de procesamiento de alimentos.
Una estrategia que fortalece la producción estadounidense
El sello "Product of USA" únicamente puede utilizarse en productos provenientes de animales nacidos, criados, sacrificados y procesados en Estados Unidos, un requisito que diferencia claramente la producción nacional de la importada.
La reciente expansión elevó de 15 a 25 las empresas adheridas al programa desde marzo de este año. Paralelamente, el gobierno estadounidense destinó 500 millones de dólares a través del programa SPUR para financiar proyectos de infraestructura y ampliar la capacidad de procesamiento de carnes dentro del país.
Para el GCMA, estas acciones forman parte de una política industrial que busca fortalecer la oferta local y aumentar la preferencia por alimentos producidos en territorio estadounidense, especialmente en un contexto de creciente competencia internacional.
México enfrenta un escenario de mayor competencia
El impacto potencial adquiere especial relevancia para México, principal proveedor extranjero de numerosos alimentos al mercado estadounidense.
De acuerdo con los datos presentados por el GCMA, Estados Unidos importó 948.800 toneladas de carne bovina hasta el 3 de julio de 2026, un volumen 12% superior al registrado en el mismo período del año anterior.
Dentro de ese total, México exportó 131.900 toneladas, lo que representa un incremento interanual del 26%, consolidándose como uno de los principales abastecedores del mercado estadounidense.
Sin embargo, la organización advierte que el fortalecimiento del programa "Product of USA" podría modificar gradualmente las decisiones de compra de cadenas comerciales, distribuidores y consumidores, otorgando una ventaja adicional a la producción local.
El organismo sostiene que este tipo de iniciativas merece un seguimiento permanente durante la revisión del T-MEC, ya que, aunque no restringen formalmente las importaciones, podrían generar condiciones de competencia menos favorables para los exportadores mexicanos mediante políticas públicas destinadas a incentivar el consumo de alimentos nacionales.
Para el sector agroalimentario mexicano, el desafío no solo pasa por mantener su participación en el mercado estadounidense, sino también por adaptarse a un escenario en el que las políticas de promoción interna ganan cada vez más peso como herramienta de competitividad económica y comercial.

