EE.UU. golpea a la fruta chilena: uvas, cerezas y arándanos pagarán más para ingresar
Estados Unidos elevó al 12,5% la sobretasa para gran parte de la fruta chilena. El sector advierte sobre un impacto en la competitividad y busca negociar exclusiones.
La industria frutícola chilena enfrenta desde este 24 de julio un nuevo desafío comercial luego de que Estados Unidos confirmara una sobretasa adicional del 12,5% para los productos que no figuran entre las excepciones de la investigación realizada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. La medida afecta especialmente a exportaciones emblemáticas como uvas de mesa, cerezas y arándanos, incrementando la presión sobre la competitividad de uno de los sectores más relevantes de la economía chilena.
El nuevo gravamen reemplaza la tasa temporal del 10% vigente hasta el 23 de julio y representa un incremento del 25% en la carga arancelaria, al pasar de un cobro de US$100 a US$125 por cada US$1.000 de valor aduanero.
La resolución comenzó a regir a las 00:01 horas de este viernes, aunque contempla un período de transición para las cargas embarcadas antes de la entrada en vigor de la medida.
Chile quedó incluido entre las 60 economías investigadas por Washington por considerar que sus mecanismos para impedir el ingreso de bienes producidos mediante trabajo forzoso no cumplen plenamente con los estándares exigidos por la administración estadounidense.
Las frutas más exportadas quedan bajo presión mientras otras logran quedar exceptuadas
El alcance de la decisión no será uniforme para toda la canasta exportadora. La resolución contempla excepciones para determinados productos considerados estratégicos por Estados Unidos o cuya producción doméstica resulta insuficiente.
Entre las frutas chilenas que quedaron excluidas aparecen paltas, naranjas y kiwis, además de algunos productos tropicales. Sin embargo, no fueron exceptuadas las principales especies exportadas por Chile, entre ellas la uva de mesa, cerezas, arándanos, manzanas, peras, nectarines, duraznos, ciruelas, mandarinas y limones.
Estados Unidos concentra más de la mitad de las exportaciones chilenas de uva de mesa, una de las especies alcanzadas por la nueva sobretasa.
La situación adquiere especial relevancia porque Estados Unidos continúa siendo el principal destino de la uva de mesa chilena, absorbiendo más de la mitad del volumen exportado durante la temporada 2025-2026. En el caso de los arándanos frescos, el mercado estadounidense también representa uno de los principales compradores del país.
Desde Frutas de Chile rechazaron los argumentos utilizados por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) y remarcaron que la resolución no implica que la industria frutícola chilena utilice trabajo forzoso.
El presidente del gremio, Iván Marambio, sostuvo que la producción chilena complementa la oferta estadounidense gracias a la contraestación, permitiendo abastecer supermercados cuando la fruta local no está disponible en cantidades suficientes. Además, recordó que Chile cuenta con sistemas de fiscalización laboral, trazabilidad y auditorías reconocidas internacionalmente.
Chile busca negociar mientras el sector teme perder competitividad
El Gobierno chileno también manifestó su desacuerdo con la decisión y anunció que continuará las negociaciones con Washington para ampliar la lista de productos excluidos y reducir el impacto sobre las exportaciones agrícolas.
Las autoridades sostienen que la resolución estadounidense no identifica productos chilenos elaborados con trabajo forzoso, sino que cuestiona aspectos regulatorios relacionados con los mecanismos de control sobre mercancías provenientes de terceros países.
Mientras tanto, el sector exportador analiza las consecuencias económicas que podría generar el aumento arancelario. Dependiendo de cada contrato comercial, el costo adicional podría distribuirse entre productores, exportadores, importadores, cadenas de supermercados e incluso consumidores estadounidenses.
La preocupación también pasa por la competencia internacional. Argentina quedó alcanzada por un arancel del 10%, lo que podría otorgarle una ventaja relativa en algunos mercados donde compite con Chile. Perú, otro actor fuerte en uvas y arándanos, recibió la misma tasa del 12,5%, aunque productos como la palta quedaron exceptuados.
Para la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), la medida genera incertidumbre para miles de productores y trabajadores vinculados a la fruticultura. El desafío inmediato será preservar la competitividad de una actividad que exportó US$7.940 millones FOB en la temporada 2025-2026 y que constituye uno de los pilares del comercio exterior chileno. El resultado de las negociaciones bilaterales será determinante para definir si especies como uvas, cerezas y arándanos logran recuperar condiciones preferenciales de acceso al mercado estadounidense o deberán afrontar una nueva etapa de mayores costos y competencia.

