Colombia restablecerá relaciones con Israel y abrirá una embajada en Jerusalén
El nuevo gobierno colombiano acordó normalizar los vínculos con Israel, intercambiar embajadores y avanzar en la apertura de una embajada en Jerusalén.
Colombia e Israel acordaron restablecer plenamente sus relaciones diplomáticas y económicas una vez que asuma el nuevo gobierno colombiano, poniendo fin a la ruptura impulsada por la administración del presidente Gustavo Petro en 2024. El entendimiento fue alcanzado este miércoles en Washington durante una reunión entre el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa'ar, y el futuro canciller colombiano, Omar Bula Escobar, y supone un giro en la política exterior de Bogotá hacia uno de sus principales socios históricos en Medio Oriente.
El acuerdo contempla el intercambio de embajadores, la eliminación del requisito de visa para ciudadanos de ambos países y la reactivación de programas de cooperación bilateral, especialmente a través de MASHAV, la agencia israelí de cooperación internacional para el desarrollo.
Uno de los anuncios de mayor impacto fue la intención del próximo gobierno colombiano de abrir una embajada en Jerusalén, una decisión que representaría un cambio diplomático de gran alcance.
La futura embajada marcaría un cambio histórico en la política exterior colombiana
De concretarse, la apertura de una embajada en Jerusalén implicaría el reconocimiento formal de esa ciudad como capital de Israel por parte de Colombia, una posición que ha generado controversias en el ámbito internacional debido al estatus disputado de la ciudad.
La iniciativa también significaría un avance respecto de la política aplicada durante el gobierno del expresidente Iván Duque, cuya administración inauguró una oficina de comercio e innovación en Jerusalén y definió a Israel como uno de los aliados más importantes de Colombia en América Latina.
El nuevo entendimiento busca revertir la decisión adoptada por el presidente Gustavo Petro en mayo de 2024, cuando suspendió las relaciones diplomáticas con Israel en medio del conflicto en la Franja de Gaza.
Desde entonces, la cooperación política y económica entre ambos países quedó prácticamente paralizada, afectando proyectos de intercambio tecnológico, agrícola y de desarrollo.
Con la llegada del nuevo gobierno, ambas partes aspiran a recuperar esa agenda de cooperación y ampliar los vínculos en áreas estratégicas.
Además del restablecimiento de las relaciones diplomáticas, el acuerdo prevé facilitar la movilidad de ciudadanos mediante la eliminación de visas y fortalecer la colaboración en programas de desarrollo impulsados por Israel.
Para el gobierno israelí, la decisión representa un avance relevante en su estrategia de reconstrucción de alianzas en América Latina, mientras que para Colombia supone un cambio de rumbo en materia de política exterior y cooperación internacional.
Si el compromiso se concreta tras la asunción del nuevo gobierno, Colombia volverá a contar con representación diplomática en Israel y se convertirá en uno de los pocos países latinoamericanos con una embajada en Jerusalén, un paso que podría tener repercusiones tanto en la región como en el escenario diplomático internacional.

