Arequipa espera hasta S/12 millones para rescatar al arroz, pero productores cuestionan el alcance de la ayuda
El Gobierno destinará fondos para comprar arroz a agricultores familiares, aunque el monto estimado por productor genera dudas en una región golpeada por los bajos precios.
Los productores arroceros de Arequipa aguardan la implementación de un programa extraordinario de apoyo que podría inyectar cerca de S/12 millones a la economía agrícola regional. La medida forma parte de los S/120 millones aprobados por el Gobierno peruano mediante el Decreto de Urgencia N.° 005-2026 para la compra excepcional de arroz a agricultores familiares, una decisión que busca aliviar la presión que atraviesa el sector debido a los bajos precios y las dificultades de comercialización.
La iniciativa llega en un momento delicado para miles de productores que enfrentan una reducción de sus ingresos y crecientes dificultades para colocar la cosecha en el mercado. Según informó el gerente regional de Agricultura, Helard Nina Pachauri, en los próximos días se instalará una mesa técnica entre el Gobierno Regional de Arequipa (GRA) y representantes del sector para definir el padrón de beneficiarios y los criterios de distribución de los recursos.
Arequipa es una de las principales zonas arroceras del país y participa con una porción importante de la producción nacional. Debido a ese peso productivo, la región podría acceder a aproximadamente el 10 % del fondo nacional, lo que equivale a unos S/12 millones destinados a la compra de arroz producido por agricultores familiares.
Sin embargo, el anuncio no logró despejar todas las dudas. Diversos productores comenzaron a cuestionar el verdadero alcance de la medida y alertaron que el dinero disponible podría resultar insuficiente frente a la magnitud de las pérdidas acumuladas durante la campaña.
Productores reclaman criterios claros para la distribución de los recursos
Las críticas surgieron luego de que algunos agricultores realizaran un cálculo preliminar sobre el posible reparto de los fondos. Si los recursos fueran distribuidos entre los aproximadamente 9.600 productores arroceros de Arequipa, cada beneficiario recibiría cerca de S/1.250, una cifra que, según sostienen las organizaciones rurales, tendría un impacto limitado frente a la situación económica actual.
Por ese motivo, la mesa técnica tendrá la tarea de definir mecanismos que permitan focalizar la ayuda y priorizar a quienes registran mayores dificultades productivas y comerciales. Las autoridades regionales consideran que será necesario establecer criterios técnicos para garantizar una distribución más eficiente de los recursos.
La preocupación es especialmente visible en la provincia de Castilla, donde se concentra una parte importante de la producción regional. Allí, de acuerdo con estimaciones oficiales, alrededor del 80 % del arroz producido se encuentra afectado por los bajos precios, situación que ha deteriorado la rentabilidad de numerosas explotaciones agrícolas.
La caída de los valores de mercado se suma a un escenario de altos costos de producción. Los agricultores deben afrontar gastos crecientes en insumos, fertilizantes, transporte, almacenamiento y mano de obra, factores que reducen los márgenes económicos y aumentan la dependencia de medidas de apoyo estatal.
El Gobierno Regional tendrá un papel central en la implementación del programa. Además de coordinar el proceso de compra, deberá trabajar junto a las organizaciones de productores para garantizar que la asistencia llegue de manera efectiva al sector más afectado.
Mientras se ultiman los detalles del esquema de ayuda, las autoridades regionales comenzaron a impulsar acciones complementarias para promover el consumo y mejorar la comercialización del arroz local. Una de ellas fue una feria organizada recientemente por la Gerencia Regional de Agricultura, donde se comercializaron más de 120 sacos de arroz directamente al consumidor.
La estrategia continuará durante las próximas semanas. El gobierno regional anunció la realización de un nuevo festival comercial dentro de quince días, con el objetivo de colocar alrededor de 1.000 sacos de arroz en el mercado y generar nuevas oportunidades de venta para los agricultores.
La combinación de compras públicas y espacios de comercialización directa busca ofrecer una respuesta inmediata a una actividad que representa una fuente importante de empleo e ingresos en distintas zonas rurales de Arequipa.
A medida que avance la conformación del padrón de beneficiarios, los productores seguirán atentos a las decisiones de la mesa técnica. El desafío será convertir los recursos aprobados por el Gobierno en un mecanismo capaz de aliviar las dificultades económicas que atraviesa el sector y brindar un respaldo concreto a miles de familias vinculadas a la producción arrocera.

