El Niño amenaza cultivos clave de Perú y pone en alerta exportaciones millonarias
El fenómeno climático podría afectar café, cacao, arroz y pesca durante los próximos meses. Los expertos advierten riesgos sobre la oferta y el ingreso de divisas del país.
El Fenómeno El Niño vuelve a encender las alertas en Perú por su posible impacto sobre sectores estratégicos de la economía. Las alteraciones climáticas previstas para los próximos meses podrían afectar cultivos agrícolas, la pesca y operaciones vinculadas a commodities clave, generando presión sobre exportaciones y mercados internacionales.
A diferencia de otros eventos económicos, el principal efecto de El Niño aparece por el lado de la oferta: reduce la disponibilidad de productos debido a cambios en las condiciones climáticas. En Perú, los mayores riesgos están asociados al exceso de lluvias, inundaciones y cambios en la temperatura del océano, factores capaces de modificar el desempeño de algunas de las actividades exportadoras más importantes del país.
Según el análisis de especialistas de mercado, productos como harina y aceite de pescado, café, cacao, arroz, además de minerales como cobre y oro, se encuentran entre los más expuestos ante un escenario climático adverso.
Del mar al campo: los sectores que enfrentan mayor riesgo
Uno de los puntos más sensibles es la pesca. Perú es el principal exportador mundial de harina y aceite de pescado, una industria directamente relacionada con el comportamiento del océano Pacífico. El calentamiento del mar puede desplazar a la anchoveta hacia aguas más profundas y frías, reduciendo las capturas disponibles para la industria.
Eventos anteriores de El Niño, como los registrados entre 1997-1998 y 2015-2016, provocaron fuertes caídas en las cuotas pesqueras y afectaron el ritmo exportador del sector.
En agricultura, el café y el cacao aparecen entre los cultivos más vulnerables. El exceso de humedad en las principales zonas productivas del norte peruano puede favorecer la aparición de enfermedades y hongos, comprometiendo rendimiento y calidad.
También existe preocupación por el arroz y la caña de azúcar, especialmente en regiones como Piura y Lambayeque, donde lluvias intensas podrían provocar daños en infraestructura de riego, anegamientos y dificultades para sostener la producción.
El impacto económico puede llegar más allá del agro
Los efectos de El Niño también podrían sentirse en otros sectores estratégicos. Aunque el cobre y el oro no sufren daños directos por el fenómeno climático, las lluvias extremas pueden afectar rutas, transporte y operaciones mineras, generando interrupciones temporales en una actividad clave para el ingreso de dólares del país.
La reducción de exportaciones agrícolas o pesqueras también puede influir sobre la economía peruana. Una menor entrada de divisas comerciales podría generar presión sobre el tipo de cambio, aunque el resultado dependerá del comportamiento de productos de mayor peso como los minerales.
A nivel interno, los daños sobre cosechas y cadenas de abastecimiento pueden trasladarse a los precios de los alimentos, generando desafíos adicionales para productores y consumidores.
Frente a un clima más variable, Perú enfrenta el desafío de proteger sus principales motores productivos y fortalecer la adaptación de sectores que dependen directamente del clima.

