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Perú gira hacia Washington: el nuevo canciller de Keiko sacude el tablero geopolítico y económico

El nombramiento de Carlos Espá anticipa un mayor acercamiento entre Perú y Estados Unidos, sin romper los vínculos con China, principal socio comercial del país.

Valeria Cortés Alvarado
Periodista con visión global, especializada en tendencias y comercio internacional, y en su impacto sobre las cadenas agroalimentarias de América Latina.

La presidenta de Perú, Keiko Fujimori, designó a Carlos Espá como nuevo ministro de Relaciones Exteriores, una decisión oficializada durante la presentación del gabinete que marca un nuevo rumbo en la política exterior del país. El nombramiento cobra relevancia porque el flamante canciller anticipó que fortalecerá la relación con Estados Unidos, impulsará la cooperación en seguridad y combate al crimen organizado, aunque aseguró que el Gobierno mantendrá una relación dinámica con China, principal socio comercial e inversor en la economía peruana.

El mensaje de Espá fue interpretado como la señal más contundente del nuevo gobierno para estrechar vínculos con Washington, pese a que Fujimori había prometido durante la campaña mantener una política de equilibrio frente a las principales potencias. Durante su primera intervención como canciller, afirmó que la lucha contra el crimen organizado será uno de los pilares de la política exterior peruana y confirmó la disposición de Lima para integrarse al Shield of the Americas, la iniciativa regional promovida por el presidente estadounidense Donald Trump para fortalecer la cooperación en materia de seguridad hemisférica.

 Perú gira hacia Washington: el nuevo canciller de Keiko sacude el tablero geopolítico y económico

El nuevo jefe de la diplomacia peruana aseguró que Estados Unidos continuará siendo un "socio aliado y amigo estratégico", destacando la coincidencia de valores y desafíos comunes. Sin embargo, también dejó claro que el Ejecutivo buscará preservar el dinamismo de la relación con China, país que durante los últimos años destinó miles de millones de dólares a proyectos mineros, energéticos y de infraestructura en Perú. Entre ellos sobresale el megapuerto de Chancay, inaugurado en 2024 con una inversión cercana a US$1.300 millones, considerado uno de los proyectos logísticos más importantes de América Latina.

El equilibrio entre ambas potencias será determinante para la economía peruana. China continúa siendo el principal destino de numerosas exportaciones peruanas y un actor clave en inversiones estratégicas, mientras que Estados Unidos busca ampliar su presencia en defensa, seguridad y cooperación tecnológica. La evolución de esta relación bilateral tendrá efectos sobre los flujos comerciales, las cadenas de valor agroalimentarias, la atracción de inversiones y la competitividad del país dentro de un escenario internacional marcado por la creciente rivalidad entre Washington y Pekín.

La trayectoria del nuevo canciller también alimenta las expectativas sobre el rumbo diplomático del gobierno. Carlos Espá trabajó durante quince años como director de comunicaciones de la Embajada de Estados Unidos en Lima, fue becario Fulbright, cursó una maestría en Ciencia Política en Washington y además desarrolló una carrera como periodista antes de ingresar plenamente a la política. Durante la campaña presidencial mantuvo una postura muy crítica hacia la influencia china en Perú, especialmente por la pesca ilegal y la presencia de empresas asiáticas en sectores estratégicos.

Incluso cuestionó públicamente al embajador chino en Lima por su defensa de la política pesquera de Pekín, aunque ahora sostiene que su prioridad será construir relaciones institucionales pensando en el futuro. Desde Washington, la designación fue recibida con entusiasmo. El embajador estadounidense en Perú, Bernie Navarro, celebró el nombramiento y destacó que volverá a trabajar con un funcionario con el que ya compartió años de cooperación bilateral.

El megapuerto de Chancay se ha convertido en uno de los principales escenarios donde convergen los intereses económicos y geopolíticos de China y Estados Unidos en Sudamérica. Mientras Beijing apuesta por consolidar una plataforma logística para acelerar el comercio con Asia, Washington incrementó su cooperación militar con Perú mediante la designación del país como Aliado Principal Extra-OTAN, el impulso a la venta de aeronaves de combate y la modernización de infraestructura naval cercana al puerto.

Con este nuevo escenario, la política exterior peruana ingresa en una etapa de delicado equilibrio, donde la necesidad de fortalecer la seguridad interna deberá convivir con la preservación de inversiones estratégicas y la estabilidad comercial. La forma en que el gobierno de Keiko Fujimori administre esa relación entre las dos mayores economías del mundo será determinante para la competitividad, la confianza de los mercados y el futuro de las exportaciones peruanas.

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