Perú sorprende a los mercados: su economía crece más de lo esperado pese a la incertidumbre política
La actividad económica peruana avanzó 3,7% en abril y superó las previsiones del mercado. Construcción y comercio impulsaron un resultado clave para la región
La economía de Perú creció 3,73% interanual en abril de 2026, según informó este lunes el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). El dato superó tanto las expectativas de los analistas, que proyectaban una expansión de 3,55%, como el crecimiento de 3,21% registrado en marzo. El resultado cobra relevancia porque se produce en medio de una fuerte incertidumbre política tras la ajustada segunda vuelta presidencial y confirma la resiliencia de la economía peruana, una de las más importantes de América Latina.
El desempeño económico estuvo impulsado principalmente por la fortaleza de la construcción, que registró un crecimiento de 12,88%, y del comercio, que avanzó 7,31%, consolidando una tendencia positiva observada durante los últimos meses.
Los datos reflejan que la demanda interna continúa siendo uno de los principales motores del crecimiento económico, permitiendo sostener el ritmo de expansión incluso en un contexto político complejo.
Además, otros sectores también mostraron resultados positivos. La actividad pesquera registró ganancias durante abril, mientras que la generación de electricidad continuó expandiéndose, señales que suelen ser interpretadas como indicadores adelantados del comportamiento económico general.
No obstante, el panorama no fue completamente favorable. El estratégico sector de minería e hidrocarburos, fundamental para las exportaciones, la balanza comercial y el ingreso de divisas del país, registró una contracción de 3,24% respecto del mismo mes del año anterior.
Por su parte, la agricultura retrocedió 1,64%, un dato que genera atención entre analistas y productores debido al peso que tiene la actividad agropecuaria, las cadenas de valor agroalimentarias y el empleo rural dentro de la economía peruana.
El desempeño agrícola ocurre en un contexto marcado por riesgos climáticos asociados al fenómeno de El Niño, que continúa siendo monitoreado por las autoridades debido a su potencial impacto sobre los rendimientos agrícolas, la producción de alimentos y la logística agroexportadora.
Los datos económicos llegan mientras Perú atraviesa un período de incertidumbre institucional. Tras una segunda vuelta presidencial extremadamente ajustada, las autoridades electorales continúan revisando cientos de miles de votos impugnados y todavía no han proclamado un ganador oficial.
A pesar de esta situación, los mercados observan con atención la capacidad del país para mantener el crecimiento. Durante las últimas décadas, Perú logró consolidarse como uno de los mayores productores de cobre del mundo y una de las economías más estables de la región, incluso en períodos de elevada volatilidad política.
La combinación de disciplina macroeconómica, exportaciones de commodities, inversión y una demanda doméstica relativamente dinámica ha permitido que la actividad continúe mostrando fortaleza.
El crecimiento por encima de lo esperado representa una señal alentadora para los mercados emergentes y para la economía regional en un escenario internacional marcado por la desaceleración económica global, las tensiones comerciales y los desafíos climáticos.
Para los inversores y analistas, el desempeño de Perú confirma que la economía latinoamericana todavía encuentra espacios de expansión cuando convergen inversión, consumo interno, infraestructura y estabilidad macroeconómica. Sin embargo, la evolución de sectores estratégicos como la minería, la agricultura y las exportaciones agroalimentarias seguirá siendo determinante para sostener la competitividad y el crecimiento durante el resto de 2026.
La atención ahora estará puesta en los próximos indicadores económicos, en la resolución del proceso electoral y en la evolución de la demanda global, factores que podrían definir el rumbo de una economía que continúa sorprendiendo al mercado.

