Perú queda a un paso de activar su nuevo TLC con China y abre más oportunidades comerciales
El país completó la ratificación del acuerdo modernizado con su principal socio comercial, que concentra el 35% de sus intercambios y promete facilitar exportaciones e inversiones.
Perú completó los procedimientos legales internos para poner en marcha el Protocolo de Optimización de su Tratado de Libre Comercio (TLC) con China y el acuerdo queda ahora a las puertas de entrar en vigor, informó el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur). La actualización busca facilitar operaciones de comercio exterior, modernizar procedimientos aduaneros y generar nuevas oportunidades para empresas y mipymes peruanas frente a un mercado que actualmente representa el 35% del comercio exterior del país.
La ratificación del protocolo ya fue oficializada mediante el Decreto Supremo Nº 035-2026-RE. Con ese paso cumplido, Perú terminó el proceso jurídico que debía realizar internamente y avanza hacia la implementación efectiva de un acuerdo comercial que busca actualizar las reglas vigentes con su principal socio.
El cambio resulta relevante porque la relación entre ambos países creció considerablemente desde la entrada en vigencia del TLC original. China no solamente se consolidó como destino de productos peruanos, sino también como uno de los principales proveedores de bienes, tecnología, maquinaria e insumos para la economía local.
La modernización intenta adaptar el tratado a esa nueva dimensión. El protocolo incorpora reglas sobre economía digital, fortalece la cooperación aduanera y establece mecanismos destinados a facilitar el comercio y promover inversiones chinas en Perú.
Para las empresas exportadoras, reducir procedimientos y mejorar la coordinación entre aduanas puede resultar tan importante como una reducción arancelaria. Menos tiempos administrativos y mayor previsibilidad en los trámites pueden mejorar especialmente las condiciones para productos que necesitan ingresar rápidamente a destino.
China ya concentra uno de cada tres dólares del comercio peruano
El tamaño que alcanzó la relación bilateral explica por qué la actualización del acuerdo adquiere relevancia económica. China representa alrededor del 35% del comercio exterior de Perú, una participación que la ubica ampliamente entre los mercados determinantes para el desempeño comercial del país.
Durante 2025, las exportaciones peruanas destinadas al gigante asiático alcanzaron US$10.748 millones, según las cifras difundidas por Mincetur. Dentro de ese flujo, las ventas no tradicionales todavía representan una proporción reducida, cercana al 4%, pero mostraron un fuerte crecimiento frente al año anterior.
Ese segmento aumentó 141% interanual, un dato especialmente interesante para la estrategia peruana de diversificar su canasta exportadora más allá de los productos que tradicionalmente concentran las ventas hacia China.
Para el agro, esa diversificación abre una oportunidad particular. Perú viene desarrollando una fuerte plataforma agroexportadora y el mercado chino ofrece una enorme base de consumidores para frutas, alimentos y productos de mayor valor agregado, siempre que puedan superar las exigencias sanitarias, logísticas y comerciales de acceso.
Las mipymes también aparecen entre los sectores que el gobierno pretende incorporar con mayor intensidad al intercambio bilateral. La digitalización de operaciones y la simplificación de determinados procedimientos pueden reducir algunas de las barreras que dificultan que empresas de menor tamaño ingresen al comercio internacional.
Más comercio, inversiones y una relación que Perú busca llevar a otra escala
El flujo comercial también funciona en sentido inverso. Las importaciones peruanas procedentes de China alcanzaron US$17.847 millones durante 2025, un récord, impulsadas principalmente por mayores compras relacionadas con la industria automotriz, acero, productos químicos y tecnologías de la información.
La actualización del tratado incorpora además un componente de inversión. Perú busca establecer condiciones que permitan atraer más capital chino hacia proyectos productivos y otras actividades económicas, ampliando una relación que durante años estuvo fuertemente concentrada en el intercambio de mercancías.
El protocolo había sido firmado en Lima durante la cumbre de APEC de 2024, en el marco de la visita del presidente chino Xi Jinping. Desde entonces debía completar los procedimientos internos necesarios antes de poder comenzar su aplicación.
Ese proceso está ahora prácticamente terminado del lado peruano. El siguiente paso será la entrada efectiva en vigor del protocolo, momento a partir del cual empresas y operadores podrán comenzar a utilizar las nuevas disposiciones.
Para Perú, el desafío será transformar una relación comercial gigantesca en una plataforma que permita vender una mayor variedad de productos. El crecimiento de 141% registrado por las exportaciones no tradicionales muestra que existe espacio para avanzar, aunque su participación dentro de las ventas totales hacia China todavía es pequeña.
Con su principal mercado representando más de un tercio del comercio nacional, la modernización del TLC adquiere una dimensión que supera una actualización normativa. Perú busca que el vínculo con China genere más oportunidades para exportadores, mipymes e inversiones y, particularmente para el agro, un acceso más eficiente a uno de los mercados de alimentos más grandes del mundo.

