Mercosur y la UE activan el acuerdo y el agro se prepara para un salto exportador
Brasil oficializó la entrada en vigor del tratado y el sector agroindustrial anticipa más ventas, pero también nuevos desafíos en competencia
El 28 de abril de 2026, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó el decreto que habilita la aplicación del acuerdo comercial entre Mercosur y la Unión Europea, con entrada en vigor el 1 de mayo. La medida marca el inicio de una apertura progresiva del comercio entre ambos bloques y coloca al sector agroindustrial como uno de los principales beneficiarios, por la reducción de aranceles y la ampliación del acceso al mercado europeo.
El tratado conecta economías que reúnen a más de 720 millones de personas y establece un cronograma de desgravación arancelaria que impactará directamente en el comercio de alimentos. Para el Mercosur, se prevé la eliminación de aranceles sobre el 91% de los productos europeos en un plazo de 15 años, mientras que la Unión Europea hará lo propio con el 95% de los bienes exportados por Sudamérica en 12 años.
Más exportaciones, pero con presión competitiva
El acuerdo abre una ventana concreta para productos clave del agro. Se espera una mejora en la competitividad de rubros como carne, azúcar y etanol, que podrán ingresar al mercado europeo con menores barreras. Según estimaciones de ApexBrasil, las exportaciones brasileñas podrían crecer en torno a 7.000 millones de dólares, impulsadas por la mayor demanda y la diversificación de destinos.
Además de la baja de aranceles, el tratado incluye medidas para simplificar trámites aduaneros, armonizar normas sanitarias y facilitar el comercio, lo que puede reducir costos logísticos y tiempos de exportación, un punto clave para productos perecederos.
Sin embargo, el escenario no es solo favorable. La apertura también implica una mayor presencia de productos europeos en los mercados del Mercosur, lo que eleva la competencia para sectores industriales y algunas cadenas productivas locales. La exigencia en calidad, trazabilidad y estándares sanitarios también será más alta, lo que obliga a ajustar procesos en toda la cadena.
Un cambio en las reglas del comercio agrícola
La implementación del acuerdo no será inmediata en todos los productos, sino gradual. Esto da margen a los países para adaptarse, pero también exige planificación. Para el agro, la clave estará en ganar escala, mejorar la eficiencia y sostener estándares internacionales para aprovechar el acceso ampliado.
El nuevo escenario comercial redefine oportunidades. El acceso a Europa abre puertas, pero también eleva la vara. Los países del Mercosur tendrán que moverse rápido para capitalizar la demanda y consolidar su presencia en uno de los mercados más exigentes del mundo.

