Chile

Tras el triunfo de Kast, el agro chileno pide señales claras en seguridad rural, agua e inversión

Gremios agrícolas y frutícolas saludaron al Presidente electo y plantearon una agenda urgente para las regiones productivas, en línea con un programa que prioriza orden, infraestructura y crecimiento.

La segunda vuelta presidencial en Chile marcó un giro político con impacto directo en el mundo agropecuario. Según los cómputos oficiales conocidos la noche del domingo, José Antonio Kast se impuso a Jeannette Jara y se convirtió en Presidente electo, en una elección atravesada por el debate sobre seguridad, crecimiento económico y control fronterizo.

En el agro y la fruticultura, el resultado activó de inmediato las reacciones de los principales gremios, que combinaron saludos institucionales con un mensaje claro: el nuevo ciclo político deberá traducirse en medidas concretas para las regiones rurales, especialmente en seguridad, agua e inversión productiva.

Desde la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), su presidente Antonio Walker expresó respaldo al mandatario electo y llamó a la unidad política, subrayando que el desempeño del próximo gobierno será determinante para el país y para el mundo rural. "Si al gobierno le va bien, a Chile le va bien", afirmó, al remarcar la necesidad de recuperar el crecimiento, mejorar la seguridad rural y acortar las brechas entre el mundo urbano y el rural.

Walker destacó además que la agricultura es un motor clave del desarrollo y señaló expectativas en áreas sensibles como gestión hídrica, seguridad en el campo y apertura de nuevos mercados. También puso el foco en la macrozona sur, a la que definió como "el granero de Chile", y llamó al Parlamento y a la oposición a acompañar al nuevo gobierno para recuperar confianza, inversión y estabilidad.

En la fruticultura exportadora, el presidente de Frutas de Chile, Iván Marambio, remarcó el carácter estratégico del sector y la importancia de la colaboración público-privada para sostener el empleo regional y la competitividad internacional. Desde el gremio destacaron que las exportaciones frutícolas alcanzaron US$ 7.051 millones a noviembre, consolidando al sector como un pilar de la economía nacional.

Marambio subrayó que el trabajo conjunto será clave para impulsar una agenda pro-competitividad y sostenible, con foco en infraestructura hídrica y logística, sanidad e inocuidad, y en profundizar la apertura de mercados y la facilitación del comercio, en un escenario global cada vez más exigente.

En la misma línea, el presidente de Fedefruta, Víctor Catán, felicitó al Presidente electo y reafirmó la disposición del gremio a colaborar con la nueva administración. Catán destacó el peso del agro en términos laborales, económicos y sociales, y planteó la necesidad de trabajar de manera coordinada para fortalecer al sector.

Desde las regiones, el presidente de la Sociedad Agrícola del Biobío (Socabío), José Miguel Stegmeier, puso el acento en una agenda concreta para el mundo rural. Enumeró como prioridades seguridad, crecimiento, empleo, inversión, disponibilidad hídrica, promoción de exportaciones y competencia leal, propuestas que -recordó- fueron elevadas por más de 50 gremios durante la campaña presidencial.

Stegmeier advirtió que fortalecer la producción silvoagropecuaria es clave para la economía nacional y para evitar una mayor migración del campo a la ciudad, lo que requiere mejores servicios, políticas públicas eficaces y recuperación de confianzas. En ese marco, afirmó que los gremios están disponibles para colaborar tanto con el Ejecutivo como con el Legislativo.

El trasfondo político que leen las entidades combina expectativas y restricciones. Kast llega a La Moneda con un mandato fuerte en materia de orden y seguridad, pero enfrentará un escenario legislativo fragmentado, que hará indispensable la construcción de acuerdos para avanzar en inversiones clave para el agro.

En su programa, el Presidente electo plantea un "gobierno de emergencia", con prioridad en enfrentar el crimen organizado, la migración irregular y la violencia, con mención explícita a la macrozona sur. En el plano territorial, reconoce que regiones como O'Higgins, Maule y Ñuble ven limitada su capacidad agrícola por la escasez hídrica, y propone acelerar proyectos de inversión, infraestructura de agua potable rural, desalación y reúso de agua.

Con la temporada agrícola en marcha y la fruta en el centro del dinamismo exportador, los gremios coinciden en que el primer termómetro del nuevo gobierno estará en señales tempranas sobre seguridad rural, agua e inversiones habilitantes, además de comercio exterior, logística e inocuidad, en un contexto internacional cada vez más competitivo.

Agrolatam.com
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