Proponen incluir al café en el Plan Nacional de Desarrollo como actividad estratégica
Legisladores, expertos y productores coincidieron en la necesidad de otorgar presupuesto específico y un nuevo marco legal para fortalecer la cafeticultura mexicana.
Durante el Foro Regional del Sector Cafetalero en México, realizado en la Cámara de Diputados entre el 28 y el 30 de octubre, productores, legisladores y representantes del sector plantearon la necesidad de incorporar al café en el Plan Nacional de Desarrollo, con asignaciones presupuestales específicas que impulsen su crecimiento como actividad estratégica para el país.
En el encuentro, se presentó la propuesta de Ley de Desarrollo Sustentable de la Cafeticultura, impulsada por la senadora Susana Harp Iturribarría (Morena) y expuesta por su secretario técnico, Miguel Poot Grajales, quien explicó que el proyecto busca crear un nuevo marco institucional que fortalezca la producción, comercialización y distribución del café mexicano bajo principios de justicia, transparencia y sostenibilidad.
Poot Grajales destacó que la iniciativa incluye la formación de un Comité de Precios que sirva como referencia para mitigar las fluctuaciones internacionales del mercado, además de un organismo de vinculación entre productores y autoridades, con carácter consultivo y de concertación, que permita canalizar las necesidades y demandas del sector.
Una ley para dignificar la cafeticultura
El proyecto legislativo busca garantizar una distribución más equitativa de los ingresos dentro de la cadena de valor, mediante reglas claras que aseguren un comercio justo y un trato digno para los productores. Además, establece lineamientos para el acceso a financiamiento, innovación tecnológica y fortalecimiento organizativo, con el fin de mejorar la competitividad del café mexicano en los mercados nacionales e internacionales.
El diputado Alejandro Carvajal Hidalgo (Morena), presidente del foro, subrayó la importancia de avanzar hacia una legislación que responda a los retos productivos y comerciales del sector, en el que participan más de medio millón de personas.
El legislador enfatizó que la nueva ley debe contemplar un sistema financiero sólido y accesible, que proporcione respaldo a los caficultores en todas las etapas de la cadena, desde la cosecha hasta la comercialización. También advirtió que, pese al crecimiento de la economía vinculada al café, la producción ha disminuido, en parte por la baja rentabilidad del grano, el cambio climático y la falta de incentivos para los pequeños productores.
Reclamo federal y visión de largo plazo
Durante las jornadas del foro, el representante del Gobierno de Chiapas, Jorge Baldemar Utrilla Robles, reiteró la urgencia de un marco jurídico que priorice al café mexicano dentro de las políticas nacionales de desarrollo. Propuso que los estados productores participen en los procesos de toma de decisiones y que se aseguren recursos federales específicos para la cafeticultura.
También planteó que la nueva ley contemple la incorporación de ciencia e innovación tecnológica para mantener la competitividad del grano mexicano ante las nuevas exigencias del mercado internacional, y que se promuevan prácticas sostenibles que aseguren la permanencia del cultivo ante los desafíos climáticos.
La secretaria de Fomento y Desarrollo Económico de Guerrero, Teodora Ramírez Vega, resaltó la importancia económica y social del café para su estado, donde el cultivo genera más de 24 mil empleos directos en comunidades indígenas de alta marginación distribuidas en las ocho regiones de la entidad. Señaló que la cafeticultura nacional tiene gran potencial, pero requiere mayor respaldo técnico, inversión en capital de riesgo y acompañamiento institucional para sostener su crecimiento.
Un sector con potencial y desafíos
La cafeticultura mexicana enfrenta un escenario complejo. Aunque el café sigue siendo un producto emblemático de exportación y de alto valor cultural, la falta de apoyo estructural y la volatilidad de los precios internacionales han limitado su desarrollo. El sector demanda políticas públicas integrales que combinen sostenibilidad ambiental, rentabilidad económica y bienestar social para las comunidades productoras.
Los legisladores coincidieron en que el reconocimiento del café como cultivo estratégico dentro del Plan Nacional de Desarrollo no solo permitiría asegurar presupuesto y programas específicos, sino también reposicionar al café mexicano como un producto de identidad, calidad y desarrollo territorial.
Con esta iniciativa, el Congreso busca reactivar la producción nacional y fortalecer la cadena de valor, desde el productor hasta la taza, garantizando precios justos y un comercio que reconozca el esfuerzo de las familias cafetaleras. La Ley de Desarrollo Sustentable de la Cafeticultura será discutida y votada durante esta Legislatura, con el objetivo de convertir al café en una política de Estado a largo plazo.

