China sube la presión comercial y castiga a los lácteos europeos
Pekín avanzó con aranceles de hasta 43% sobre quesos y cremas de la Unión Europea, en un nuevo capítulo de la disputa comercial que ya impacta en el negocio agroalimentario global.
China volvió a escalar su confrontación comercial con la Unión Europea al imponer aranceles provisionales de hasta el 43% a determinadas importaciones de productos lácteos europeos, tras una investigación antisubvenciones iniciada en 2024.
La decisión preliminar, anunciada por el Ministerio de Comercio de China, afecta principalmente a quesos frescos y procesados, así como a algunos tipos de nata, y se instrumenta mediante depósitos aduaneros, una modalidad que permite a Pekín aplicar las sanciones mientras avanza el proceso formal.
El impacto en los mercados no tardó en sentirse. Tras el anuncio, las acciones de empresas lácteas chinas registraron fuertes subas, y el mercado de pastos Lanzhou Zhuangyuan cerró la jornada con un alza del 10% en la bolsa de Shenzhen.
Entre las compañías alcanzadas por la medida se encuentra la francesa Fromarsac, que enfrentará un arancel del 30%, mientras que algunas filiales de la neerlandesa FrieslandCampina fueron gravadas con aranceles de hasta el 43%, uno de los niveles más altos establecidos en la resolución preliminar.
Desde FrieslandCampina confirmaron que tomaron nota de la decisión y aseguraron que la empresa mantiene una actitud de diálogo constructivo con las autoridades chinas, aunque evitaron adelantar definiciones comerciales concretas.
Un conflicto que va más allá del sector lácteo
Las medidas chinas llegan en un contexto de tensiones comerciales crecientes entre Pekín y Bruselas. En octubre del año pasado, la UE aprobó la imposición de aranceles de hasta el 45% a los vehículos eléctricos chinos, mientras investiga posibles subsidios estatales en distintos sectores industriales.
Desde la Comisión Europea, el portavoz Olof Gill cuestionó duramente la investigación china y afirmó que carece de pruebas suficientes y fundamentos técnicos sólidos, calificando las medidas como injustificadas.
"Estamos haciendo todo lo posible para defender a los agricultores y exportadores de la UE, así como a la Política Agrícola Común, frente al uso abusivo de los instrumentos de defensa comercial", señalaron desde Bruselas.
China, un mercado relevante pero no decisivo
Pese al endurecimiento de las condiciones de acceso, China no es el principal destino de los lácteos europeos. De acuerdo con datos oficiales, el gigante asiático fue el noveno mercado para las exportaciones de queso de la UE en los primeros ocho meses del año.
Entre enero y agosto, las importaciones chinas de queso europeo cayeron casi un 15% interanual, mientras que Nueva Zelanda concentró más del 60% del total importado, consolidando su liderazgo como proveedor del mercado chino.
En los primeros diez meses del año, China importó 156.000 toneladas de queso, de las cuales el 14,5% tuvo origen europeo, lo que limita el impacto inmediato de las medidas, aunque suma incertidumbre al comercio agroalimentario internacional.
La UE ya solicitó consultas ante la Organización Mundial del Comercio para impugnar la investigación, mientras que China tiene plazo hasta el 21 de febrero para concluir el proceso y definir si los aranceles se transforman en medidas definitivas.
En paralelo, Pekín también avanzó recientemente con gravámenes antidumping sobre la carne de cerdo europea, confirmando que el conflicto comercial ya trasciende al sector industrial y empieza a golpear de lleno a la agroindustria.

