China descarta que su acercamiento comercial con Canadá apunte a terceros
Beijing respondió a la advertencia de Washington y afirmó que los acuerdos con Ottawa buscan cooperación bilateral, en un contexto de tensión por posibles aranceles de EE.UU.
China aseguró que los acuerdos económicos y comerciales con Canadá no están dirigidos contra terceros países, luego de que Estados Unidos advirtiera que podría imponer aranceles del 100 % si Ottawa avanza en un entendimiento con Beijing.
El pronunciamiento fue realizado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, a través de su portavoz Guo Jiakun, durante una conferencia de prensa en Beijing. Allí sostuvo que China promueve relaciones internacionales basadas en beneficio mutuo y cooperación, y no en esquemas de confrontación o competencia excluyente.
La declaración llega tras las advertencias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien alertó al primer ministro canadiense, Mark Carney, sobre las consecuencias de profundizar los lazos comerciales con China.
Acuerdo preliminar y tensiones cruzadas
Carney visitó China a comienzos de este mes, donde alcanzó un acuerdo comercial preliminar que contempla una reducción de aranceles a los vehículos eléctricos chinos, a cambio de menores barreras para la canola canadiense en el mercado chino. El entendimiento apunta a aliviar fricciones bilaterales y fortalecer el intercambio en sectores estratégicos.
Desde Beijing remarcaron que este tipo de acuerdos responden a intereses económicos específicos entre las partes y no buscan alterar el equilibrio con otros socios comerciales. "Los países deben conducir sus relaciones con una lógica de cooperación y no de suma cero", señaló Guo Jiakun.
La reacción china se produce en un momento de reacomodamiento de alianzas comerciales, con Canadá explorando mayor diversificación de mercados ante un escenario internacional más volátil. Para Washington, en cambio, el acercamiento entre Ottawa y Beijing genera preocupación por el impacto en sectores sensibles y por la competencia en industrias como la automotriz y la agroexportación.
El episodio vuelve a poner en evidencia las tensiones entre las principales economías y el margen de maniobra de países intermedios como Canadá, que buscan equilibrar sus vínculos comerciales sin quedar atrapados en disputas entre potencias.

