China empezó a aflojar los controles sobre los buques panameños y el comercio toma aire
Las retenciones de embarcaciones de bandera panameña cayeron con fuerza en julio tras el acercamiento entre ambos países y la renovación de un acuerdo clave.
Las tensiones entre Panamá y China comienzan a mostrar señales de alivio. Tras la renovación del Tratado de Nación Más Favorecida, las inspecciones y retenciones de buques con bandera panameña en puertos chinos descendieron drásticamente durante julio, una mejora que el Gobierno panameño interpreta como un primer resultado concreto del acercamiento diplomático entre ambos países.
Según datos oficiales, en lo que va de julio se registraron apenas 16 retenciones, muy por debajo de las 141 contabilizadas en mayo, el mes de mayor presión para las embarcaciones panameñas. La reducción representa 125 inspecciones menos respecto del pico registrado este año.
Aunque la cifra todavía supera el nivel observado durante el primer semestre de 2025, cuando se contabilizaron 132 retenciones en total, el cambio de tendencia fue recibido con optimismo por las autoridades y por el sector naviero.
Un acuerdo que busca recuperar la confianza
El presidente José Raúl Mulino afirmó que los nuevos datos confirman que el registro marítimo panameño cumple con los estándares internacionales exigidos y sostuvo que la disminución de las inspecciones constituye una señal alentadora para las empresas que operan bajo bandera panameña.
El mandatario reconoció que el incremento de los controles había generado preocupación entre las navieras, ya que cualquier demora en los puertos implica mayores costos logísticos, retrasos en las cadenas de suministro y pérdida de competitividad para los armadores.
El cambio comenzó a observarse después del encuentro celebrado la semana pasada entre autoridades de ambos países, donde se acordó mantener vigente el Tratado de Nación Más Favorecida, un instrumento que regula buena parte de la cooperación marítima y comercial entre Panamá y China.
Qué representa este tratado para el comercio
Firmado en 2017, tras el establecimiento de relaciones diplomáticas entre ambos países, y renovado por cinco años en 2021, el tratado garantiza a Panamá condiciones preferenciales en los puertos chinos, incluyendo procedimientos administrativos más ágiles y beneficios tarifarios para las embarcaciones registradas bajo su bandera.
Ahora, ambas partes iniciaron una nueva revisión de sus condiciones con el objetivo de extender su vigencia y fortalecer la relación bilateral.
El vicecanciller Carlos Hoyos aseguró que Panamá no busca alimentar un conflicto con China y que la prioridad del Gobierno es preservar una relación basada en el respeto mutuo y en la estabilidad del comercio marítimo internacional.
La importancia del entendimiento va más allá del vínculo bilateral. Panamá administra uno de los mayores registros navales del planeta, con más de 8.000 embarcaciones inscritas, equivalentes a aproximadamente el 15% de la flota mercante mundial. Cualquier modificación en las condiciones de operación de esos buques tiene impacto sobre el comercio internacional y las cadenas logísticas.
Para las autoridades panameñas, la reducción de las retenciones representa el primer indicio de que el diálogo diplomático comienza a traducirse en beneficios concretos. El desafío ahora será consolidar esa tendencia y devolver previsibilidad a las compañías navieras que utilizan el registro panameño, considerado uno de los más importantes del mundo.

