Miles de toneladas de alimento avícola quedan frenadas por bloqueos en Colombia
Los cortes en la vía hacia Buenaventura ya frenan 7.800 toneladas diarias de insumos para aves y aumentan la preocupación por posibles subas en el pollo y el huevo en Colombia.
Colombia atraviesa una nueva tensión logística que amenaza directamente el abastecimiento de pollo y huevo. Los bloqueos instalados sobre la vía hacia Puerto de Buenaventura mantienen represadas cerca de 7.800 toneladas diarias de alimento destinado a la producción avícola, según alertó la Federación Nacional de Avicultores de Colombia (Fenavi). El conflicto comenzó el 19 de mayo, impulsado por protestas de comunidades de minería artesanal que rechazan restricciones impuestas por el Gobierno sobre actividades extractivas en zonas de reserva forestal del Pacífico.
Aunque las manifestaciones tienen origen minero, el impacto ya golpea a otro de los motores productivos del país: la avicultura. El corredor vial afectado conecta con el principal puerto de ingreso de materias primas agrícolas utilizadas para alimentar aves. Cada mes, por Buenaventura ingresan aproximadamente 234.000 toneladas de maíz, soya y torta de soya, volumen equivalente al 31% de todos los granos importados por Colombia.
El problema no se limita a una demora logística. La interrupción del tránsito empieza a comprometer el funcionamiento diario de granjas, plantas de alimento balanceado y centros de distribución que dependen de un flujo constante de insumos.
El Valle del Cauca queda en el centro de la presión productiva
El impacto más fuerte aparece en Valle del Cauca, una de las regiones más importantes para la producción avícola colombiana. Allí se concentra una población cercana a 51 millones de aves y se producen diariamente alrededor de 16 millones de huevos y 900 toneladas de carne de pollo.
Toda esa estructura depende de los cargamentos que llegan desde Buenaventura.
La continuidad de los bloqueos comenzó a generar preocupación entre productores, transportistas y empresas procesadoras que observan cómo se reduce el margen operativo para mantener el abastecimiento normal.
Gonzalo Moreno explicó que la situación pone bajo presión no solo la producción, sino también miles de empleos vinculados a la cadena avícola.
"La restricción vial compromete la continuidad operativa y afecta la estabilidad laboral de toda la actividad", advirtió el dirigente.
El sector avícola moviliza diariamente más de 300 camiones de carga encargados de transportar alimentos balanceados, pollo y huevo hacia distintos centros de consumo del país. Con las rutas parcialmente cerradas, comienzan a aparecer retrasos, mayores tiempos de entrega y sobrecostos logísticos.
Los sobrecostos ya generan preocupación en toda la cadena alimentaria
Fenavi recordó que episodios anteriores de bloqueos sobre este corredor vial provocaron pérdidas cercanas a US$ 50.000 diarios por cada embarcación detenida en el puerto.
Además, las empresas se ven obligadas a evaluar desvíos hacia terminales marítimas del Atlántico, una alternativa mucho más costosa para las industrias instaladas en el suroccidente colombiano.
El problema ocurre además en un momento complejo para el negocio avícola. Los productores vienen enfrentando márgenes ajustados debido a los altos costos de importación de granos y a una fuerte competencia en precios dentro del mercado interno.
Ahora, el riesgo de interrupciones prolongadas agrega una nueva capa de incertidumbre sobre el abastecimiento de proteínas animales básicas para millones de hogares colombianos.
Aunque por el momento no existe desabastecimiento, dentro del sector reconocen que una prolongación del conflicto podría afectar la disponibilidad de alimento para aves y trasladarse posteriormente a los precios finales del pollo y el huevo.
"Cada día de bloqueo aumenta el costo logístico, afecta la inocuidad de productos perecederos y reduce la capacidad de respuesta del sistema productivo", señalaron desde Fenavi.
El conflicto minero ya impacta sobre la seguridad alimentaria
Las protestas fueron impulsadas por comunidades vinculadas a la minería artesanal que rechazan una resolución de la Agencia Nacional de Minería relacionada con restricciones en zonas de reserva forestal del Pacífico colombiano.Los manifestantes exigen revisar las medidas que limitan actividades extractivas en distintas áreas de la región.
Mientras continúan las negociaciones, el Gobierno colombiano enfrenta una presión creciente para encontrar una salida rápida que permita reabrir completamente el corredor hacia Buenaventura.
Para el agro colombiano, la situación vuelve a mostrar la fragilidad logística de sectores altamente dependientes de importaciones de granos y de corredores específicos de transporte.
La avicultura es hoy una de las actividades más sensibles dentro de la seguridad alimentaria nacional. Cualquier interrupción prolongada en el ingreso de materias primas puede repercutir rápidamente sobre los costos de producción y el abastecimiento interno.
En paralelo, las empresas observan con preocupación otro factor: la acumulación de dificultades logísticas en Buenaventura desde comienzos de año. Fenavi sostiene que el puerto viene registrando complicaciones operativas desde febrero, situación que ahora se agrava con los bloqueos terrestres.
Con millones de aves dependiendo diariamente del flujo de alimento balanceado, el reloj empieza a correr para una cadena productiva que opera con márgenes logísticos cada vez más estrechos.

