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Dólar pierde fuerza y las monedas latinoamericanas lideran el ranking mundial en julio

La pausa de la Reserva Federal debilitó al dólar y fortaleció a las monedas de América Latina.

María Fernanda Solís
Periodista agroalimentaria especializada en comercio regional, sostenibilidad, logística y tendencias globales del sector agroindustrial.

La decisión de la Reserva Federal (Fed) de mantener sin cambios las tasas de interés durante el cierre de julio provocó un debilitamiento del dólar estadounidense y permitió que la mayoría de las monedas latinoamericanas registraran una fuerte apreciación frente a la divisa norteamericana. El fenómeno, observado durante todo el mes, ubicó al peso colombiano como la moneda con mejor desempeño del mundo y fortaleció a otras economías de la región. El movimiento cobra relevancia porque modifica el escenario para las exportaciones, el comercio internacional y particularmente para el sector agropecuario, cuya competitividad depende en gran medida del comportamiento del tipo de cambio.

Los mercados interpretaron la decisión de la Fed como una señal de menor endurecimiento monetario en Estados Unidos, reduciendo el atractivo relativo del dólar e impulsando la búsqueda de activos con mayores rendimientos. En ese contexto, América Latina volvió a captar el interés de los inversores gracias a sus elevadas tasas reales de interés, el buen desempeño de varias materias primas y la continuidad de estrategias de carry trade, que consisten en invertir en monedas que ofrecen mayores retornos financieros. Analistas de Ebury, Goldman Sachs, BBVA FX Strategy y Bloomberg Intelligence coinciden en que la región mantiene fundamentos sólidos, aunque advierten que la evolución futura dependerá de las próximas decisiones de política monetaria estadounidense.

Dólar pierde fuerza y las monedas latinoamericanas lideran el ranking mundial en julio

El peso colombiano encabezó ampliamente las ganancias mensuales con una apreciación cercana al 9,8%, convirtiéndose en la moneda más fuerte del mundo durante julio. Detrás se ubicaron el real brasileño y el guaraní paraguayo, ambos con una mejora del 2%, seguidos por el peso dominicano, el peso mexicano, el colón costarricense y el sol peruano. En el extremo opuesto, el peso argentino, el chileno y el lempira hondureño registraron leves retrocesos, mientras que el quetzal guatemalteco permaneció prácticamente estable. Para los analistas, el desempeño de Colombia y Brasil responde tanto a las elevadas tasas de interés como al respaldo que ofrecen los altos precios del petróleo y otras materias primas, dos factores que continúan atrayendo capitales internacionales.

Desempeño de las monedas de América Latina durante julio (al 30/07)

MonedaPaísVariación (%)
Peso colombianoColombia+9,8%
Real brasileñoBrasil+2,0%
GuaraníParaguay+2,0%
Peso dominicanoRepública Dominicana+1,8%
Peso mexicanoMéxico+0,8%
Colón costarricenseCosta Rica+0,7%
Sol peruanoPerú+0,4%
QuetzalGuatemala0,0%
Peso uruguayoUruguay-0,2%
Peso chilenoChile-0,4%
LempiraHonduras-0,4%
Peso argentinoArgentina-0,4%

Fuente: Bloomberg Línea (datos al 30 de julio de 2026).

Qué significa este escenario para el agro latinoamericano

Para el sector agropecuario, la evolución del tipo de cambio representa un factor estratégico. Una moneda local más fuerte puede reducir parte de la competitividad de las exportaciones medidas en dólares, especialmente en productos agrícolas considerados commodities, como soja, maíz, trigo, café, carne o azúcar. Sin embargo, el efecto no es uniforme. Países como Brasil y Colombia también se benefician del incremento en los precios internacionales del petróleo y de otras materias primas, mientras que economías agrícolas como Paraguay mantienen un sólido flujo exportador gracias a la demanda mundial de alimentos. Además, un dólar más débil suele mejorar el acceso al financiamiento internacional y abaratar la importación de maquinaria, fertilizantes e insumos utilizados en la producción agropecuaria.

Dólar pierde fuerza y las monedas latinoamericanas lideran el ranking mundial en julio

En paralelo, la evolución de las monedas también influye sobre las cadenas de valor agroalimentarias, la planificación comercial y las decisiones de inversión. Para exportadores, cooperativas y empresas vinculadas al comercio exterior resulta clave seguir de cerca la política monetaria estadounidense, ya que cualquier cambio en la estrategia de la Reserva Federal puede modificar rápidamente la relación cambiaria y alterar los márgenes de rentabilidad. A ello se suma la evolución de los precios internacionales de los granos, la energía y los costos logísticos, variables que continúan condicionando la competitividad de América Latina en los mercados globales.

El dólar seguirá marcando el rumbo de los mercados regionales

Los analistas coinciden en que el desempeño observado durante julio no garantiza que la tendencia continúe durante los próximos meses. La trayectoria futura dependerá de las próximas decisiones de la Reserva Federal, del comportamiento de la inflación en Estados Unidos y de la capacidad de cada país latinoamericano para sostener fundamentos macroeconómicos sólidos. Para el agro regional, este escenario exige combinar una adecuada gestión cambiaria con estrategias de agregado de valor, diversificación de mercados y mejoras en productividad. En un contexto global de creciente competencia, la evolución del dólar continuará siendo uno de los principales indicadores que seguirán de cerca productores, exportadores e inversores del sector agroalimentario.

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