Ecuador busca duplicar sus exportaciones a Panamá: los productos que pueden despegar
Ambos países dieron el primer paso hacia un acuerdo comercial que podría reducir aranceles de hasta 15% y abrir nuevas oportunidades para alimentos y productos agrícolas.
Ecuador y Panamá dieron el 4 de septiembre de 2026 un nuevo paso para ampliar su intercambio comercial al suscribir los Términos de Referencia que servirán de base para negociar un Acuerdo de Alcance Parcial de Complementación Económica. La iniciativa, firmada durante la visita a Ecuador del presidente panameño José Raúl Mulino, podría mejorar el acceso de alimentos, productos agrícolas y manufacturas ecuatorianas a un mercado donde actualmente algunos bienes enfrentan aranceles de entre 10% y 15%, una desventaja frente a competidores regionales.
El entendimiento retoma un proceso iniciado en 2023 y llega con un comercio bilateral que viene mostrando mayor movimiento. Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones no petroleras ecuatorianas hacia Panamá alcanzaron USD 58,4 millones, cerca de 3% más que los USD 56,9 millones registrados durante el mismo período de 2025. El año pasado, Ecuador había exportado USD 107 millones a ese destino y Panamá recibió más de 511 productos no petroleros ecuatorianos, una muestra de la diversidad que ya existe en la relación comercial.
Entre los principales rubros vendidos aparecen alimentos y preparaciones para animales, tableros de madera, máquinas y aparatos mecánicos, manufacturas y productos plásticos. De acuerdo con información de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), basada en datos del Banco Central del Ecuador, estos cinco grupos concentran alrededor del 40% de las ventas. La negociación comercial podría modificar las condiciones de acceso de varios de esos productos y ampliar la oferta ecuatoriana con posibilidades de competir en Panamá.
Aranceles de hasta 15% frenan la competitividad ecuatoriana
Uno de los puntos centrales para los exportadores es precisamente el costo de entrada. Determinados productos ecuatorianos pagan actualmente aranceles de entre 10% y 15% en Panamá, mientras competidores como Chile y Perú ya cuentan con acuerdos comerciales que les otorgan condiciones preferenciales. Reducir esa diferencia aparece como uno de los principales incentivos económicos de la negociación, especialmente para empresas que ya exportan y podrían ampliar volúmenes si consiguen mejores condiciones.
Panamá ofrece además una ventaja que supera el tamaño de su mercado interno: su posición como plataforma logística hacia Centroamérica y el Caribe. Para el sector exportador ecuatoriano, un acuerdo no solo facilitaría la colocación directa de productos en territorio panameño, sino que permitiría aprovechar su infraestructura de distribución para extender la presencia de la oferta nacional hacia otros mercados de la región. Esa posibilidad agrega una dimensión estratégica al entendimiento que comenzaron a estructurar ambos gobiernos.
Gabriela Uquillas, presidenta ejecutiva del Consejo Empresarial Ecuatoriano Panameño, señaló que existen oportunidades para línea blanca, cerámica, tableros de aglomerados, textiles, muebles, productos farmacéuticos y suplementos alimenticios. En el segmento agrícola identificó específicamente a los arándanos y las frambuesas entre los productos con potencial, aunque aclaró que el beneficio efectivo dependerá de los términos que finalmente sean negociados entre los dos países.
Las expectativas empresariales son importantes: Uquillas considera que las exportaciones ecuatorianas a Panamá podrían incluso duplicarse con el acuerdo. Se trata, por ahora, de una proyección y no de un resultado asegurado, ya que todavía deberán definirse las preferencias arancelarias, los productos comprendidos y las condiciones específicas de acceso. La negociación determinará qué sectores obtendrán mayores ventajas y con qué velocidad podrán aprovecharlas.
El agro deberá superar algo más que los aranceles
Para alimentos y productos agrícolas, una reducción arancelaria no garantiza por sí sola el ingreso al mercado. Los exportadores deberán atender también requisitos sanitarios, fitosanitarios, estándares de calidad y permisos, aspectos que pueden convertirse en barreras relevantes aun cuando se consiga una preferencia comercial. Por eso, el sector empresarial plantea la necesidad de analizar las condiciones producto por producto tanto durante las negociaciones como en la posterior implementación del acuerdo.
El intercambio entre ambos países muestra, mientras tanto, movimientos en las dos direcciones. Las importaciones no petroleras ecuatorianas desde Panamá sumaron USD 45 millones durante el primer semestre de 2026, un aumento de 18% frente a los USD 38 millones del mismo período del año pasado. En todo 2025 habían alcanzado USD 78 millones, 22% por encima de los USD 64 millones de 2024, con productos pesqueros, maquinaria, equipos eléctricos, bienes de origen animal y farmacéuticos entre los principales rubros.
Ecuador mantuvo de todos modos una posición favorable en el intercambio no petrolero. En 2025, el comercio con Panamá dejó un saldo positivo de USD 29 millones para Ecuador, debido a que las exportaciones superaron a las importaciones. Con una negociación que ahora deberá bajar de los lineamientos generales a las condiciones específicas de cada producto, alimentos, preparaciones para animales y nuevas alternativas agrícolas aparecen entre los sectores que podrían encontrar oportunidades si el acuerdo logra reducir las barreras que hoy condicionan su competitividad.

