Ecuador avanza en la construcción de una nueva Ley Agropecuaria con aportes técnicos y ajustes institucionales
La Comisión de Soberanía Alimentaria afinó el texto del proyecto de Ley Agropecuaria con observaciones de ministerios y agencias especializadas, antes del primer debate en el Pleno.
Ecuador continúa afinando los detalles de lo que podría convertirse en uno de los marcos normativos más relevantes para su sector rural en los últimos años. La Comisión de Soberanía Alimentaria y Desarrollo del Sector Agropecuario y Pesquero avanzó el 10 de diciembre en el análisis del proyecto de Ley Orgánica de Desarrollo Agropecuario, como parte de la elaboración del informe previo al primer debate en la Asamblea Nacional. Durante la sesión, la comisión recibió a delegados del Ministerio de Agricultura, del Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Iniap) y de Agrocalidad, quienes presentaron observaciones técnicas orientadas a precisar conceptos, corregir competencias y reforzar los objetivos estratégicos de la propuesta.
Según expuso Lorena Álava Bravo, directora de Asesoría Jurídica del Ministerio de Agricultura, el proyecto incorpora ejes claves para fortalecer la soberanía y seguridad alimentaria, impulsar la asociatividad, promover prácticas sostenibles y ordenar los procesos de comercialización y exportación agrícola. No obstante, advirtió que el texto aún presenta imprecisiones, como la propuesta de establecer precios máximos para pesticidas e insumos agrícolas, una medida que -según señaló- responde a dinámicas de mercado y no a atribuciones del Ministerio. También destacó que algunas disposiciones se superponen con competencias de la Superintendencia de Competencia Económica, lo que obliga a una revisión para evitar conflictos normativos.
En el ámbito de la ciencia y la innovación agrícola, Jaime Sánchez, director de Transferencia Tecnológica del Iniap, enfatizó la importancia de diferenciar en la ley los componentes vinculados a la investigación, la asistencia técnica, la transferencia de tecnología y el extensionismo, áreas que requieren responsabilidades claras para cada institución. El especialista subrayó que la articulación entre innovación y campo es esencial para fortalecer la productividad, cerrar brechas territoriales y mejorar la adopción de tecnologías en los sistemas agrícolas del país.
Desde Agrocalidad, el delegado José Álvarez insistió en la necesidad de delimitar con precisión las funciones relacionadas con el control de calidad de los productos cárnicos, responsabilidad exclusiva de esta agencia, frente a las atribuciones sobre servicios de faenamiento, que corresponden a los gobiernos municipales. Recordó que garantizar la calidad de la carne para el consumidor es distinto de supervisar los procesos previos de faena, y que confundir ambas competencias puede generar vacíos en la fiscalización y en la cadena de inocuidad alimentaria.
La Comisión continuará incorporando criterios técnicos y jurídicos para consolidar el informe final que será sometido a discusión en el Pleno. El avance de esta ley es seguido con atención por organizaciones agrícolas, gremios productivos y gobiernos locales, que ven en esta normativa una oportunidad para modernizar el marco institucional del agro, clarificar responsabilidades y fortalecer la competitividad del sector en un país que depende de manera directa de su producción alimentaria y rural.

