Ecuador baja aranceles a Colombia y busca descomprimir la tensión
Quito reducirá al 75% las tarifas tras haberlas llevado al 100%, en medio de un conflicto comercial y político con impacto en la frontera.
Ecuador reducirá al 75% los aranceles a productos colombianos, en una decisión que busca reencauzar la relación bilateral tras semanas de escalada comercial y política entre ambos países. La medida llega pocos días después de que Quito elevara las tarifas al 100%, en respuesta a cuestionamientos sobre el control del narcotráfico en la frontera.
El ajuste responde, según el Gobierno ecuatoriano, a la intención de avanzar en mecanismos de cooperación en seguridad y fortalecer la articulación bilateral en una zona estratégica de 586 kilómetros de frontera común. La decisión también apunta a aliviar el impacto que las restricciones venían generando sobre el comercio.
El conflicto se intensificó en los últimos meses a partir de cruces entre los presidentes Daniel Noboa y Gustavo Petro, con acusaciones vinculadas a la gestión de la seguridad y el avance de actividades ilegales en la zona fronteriza.
Escalada comercial y tensión política entre ambos países
La disputa comenzó a principios de año, cuando Ecuador aplicó una tasa del 30% a las importaciones colombianas, que luego fue escalando hasta el 50% y finalmente al 100%. Estas decisiones se justificaron en la falta de avances concretos en materia de seguridad fronteriza.
Colombia respondió con medidas propias, como la restricción al ingreso de productos ecuatorianos y el corte de la interconexión eléctrica, profundizando el impacto en el comercio bilateral.
Además, Ecuador incrementó significativamente el costo del transporte de petróleo de la empresa estatal colombiana Ecopetrol a través de su infraestructura, lo que agregó presión al vínculo económico entre ambos países.
La relación política se deterioró con declaraciones cruzadas entre ambos mandatarios, incluyendo acusaciones sobre vínculos con actores criminales y cuestionamientos sobre decisiones judiciales.
El episodio más reciente incluyó denuncias de incursiones armadas en la frontera y propuestas de diálogo que aún no logran estabilizar el vínculo.
La reducción de aranceles representa un intento de bajar la tensión y retomar canales de cooperación, en un contexto donde la estabilidad comercial y la seguridad en la frontera siguen siendo factores determinantes para ambos países.

