Alerta sanitaria en EE.UU.: una muerte reaviva el debate por la leche cruda
La muerte de un recién nacido en Nuevo México por listeriosis volvió a encender las alertas sobre el consumo de leche sin pasteurizar y sus riesgos durante el embarazo.
Las autoridades sanitarias de Estados Unidos emitieron una advertencia urgente tras la muerte de un recién nacido en el estado de Nuevo México, un caso que fue vinculado de manera probable al consumo de leche cruda por parte de la madre durante el embarazo. Si bien la investigación no logró confirmar el origen exacto de la infección, los funcionarios de salud señalaron que la fuente más probable fue la ingesta de leche no pasteurizada.
El comunicado fue difundido por el New Mexico Department of Health, que remarcó que este desenlace "trágico" expone los graves riesgos que los productos lácteos crudos representan para mujeres embarazadas, recién nacidos, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Según explicó el epidemiólogo adjunto del estado, el consumo de productos pasteurizados es una medida clave para prevenir infecciones severas y muertes neonatales, ya que la pasteurización elimina bacterias potencialmente mortales sin afectar el valor nutricional del alimento. La leche cruda, en cambio, no atraviesa ningún proceso térmico y puede convertirse en un vehículo de patógenos.
Entre las bacterias asociadas al consumo de leche sin pasteurizar se encuentran Listeria monocytogenes, E. coli, Salmonella, Campylobacter, Brucella y Cryptosporidium, de acuerdo con datos de los Centers for Disease Control and Prevention. En particular, la listeriosis es la tercera causa de muerte por enfermedades transmitidas por alimentos en Estados Unidos, con alrededor de 1.250 casos y unas 170 muertes anuales.
El caso ocurre en un contexto sensible. El consumo de leche cruda viene mostrando un repunte en distintos estados, impulsado en parte por movimientos que promueven alimentos "naturales" y cuestionan regulaciones sanitarias. Entre ellos se destaca el espacio político y social encabezado por Robert F. Kennedy Jr., actual secretario de Salud y Servicios Humanos, que impulsa una agenda crítica de ciertos estándares regulatorios.
A nivel normativo, la venta interestatal de leche cruda está prohibida desde hace décadas por la Food and Drug Administration, aunque su comercialización dentro de cada estado queda sujeta a legislaciones locales. Esto genera un mapa regulatorio fragmentado, con distintos niveles de control y fiscalización.
Desde el sector agropecuario, el mensaje también fue contundente. El secretario de Agricultura de Nuevo México subrayó que los productores lácteos del estado trabajan bajo estándares estrictos de inocuidad, y que la pasteurización es una herramienta esencial para garantizar alimentos seguros. En ese sentido, instó a los consumidores -especialmente a los grupos de riesgo- a optar por productos pasteurizados para reducir la probabilidad de enfermedades graves.
El antecedente más reciente refuerza la advertencia. En agosto pasado, un brote de E. coli y Campylobacter vinculado a leche cruda en Florida afectó a 21 personas, incluidos seis niños. Para las autoridades sanitarias, estos episodios dejan en claro que los riesgos superan ampliamente cualquier beneficio percibido del consumo de leche sin pasteurizar, sobre todo cuando se trata de poblaciones vulnerables.

