EE.UU. redobla la presión comercial y pone a Brasil bajo amenaza de nuevos aranceles
La propuesta de Washington podría elevar los costos de exportación para decenas de países y abre un nuevo frente de incertidumbre para el comercio internacional, aunque excluye productos agrícolas estratégicos.
El gobierno de Donald Trump propuso este martes imponer aranceles adicionales de hasta 12,5% a las importaciones provenientes de 60 economías, entre ellas Brasil, tras concluir que esos países no han realizado esfuerzos suficientes para impedir el comercio de bienes producidos mediante trabajo forzoso. La medida, impulsada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), podría modificar las condiciones de acceso al mercado estadounidense para numerosos exportadores y generar nuevas tensiones comerciales en un momento de creciente incertidumbre global.
La decisión forma parte de una investigación desarrollada bajo la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense, un mecanismo utilizado por Washington para responder a prácticas consideradas desleales o perjudiciales para sus intereses económicos.
Según la USTR, las deficiencias detectadas en los sistemas de control y fiscalización de distintos países generan una competencia desigual para los trabajadores y las empresas estadounidenses. Como resultado, la agencia propuso aplicar un arancel adicional del 10% a importaciones provenientes de Canadá, Argentina, Ecuador, México, la Unión Europea, Indonesia, Pakistán, Bangladesh, Camboya, Guatemala, El Salvador, Malasia, Taiwán y Reino Unido, entre otros.
En el caso de Brasil, la propuesta contempla un recargo superior, de 12,5%, ubicándolo dentro del grupo de países que aún continúan bajo investigación y revisión por parte de las autoridades comerciales estadounidenses.
"Es inaceptable que nuestros principales socios comerciales no tomen medidas contra la importación de productos fabricados con mano de obra forzada", afirmó el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, al presentar los resultados preliminares de la investigación.
Excepciones para productos agrícolas y materias primas
Pese a la amplitud de la propuesta, la USTR informó que varios productos estratégicos quedarían excluidos de los nuevos gravámenes. Entre ellos figuran la carne vacuna, el café, algunas frutas y hortalizas, productos energéticos, tierras raras, determinados metales, productos farmacéuticos, químicos orgánicos y piezas aeronáuticas.
La exclusión de estos bienes reduce el impacto potencial sobre algunas cadenas agroexportadoras de América Latina, especialmente en países donde las ventas de café, carne y productos frescos tienen una fuerte dependencia del mercado estadounidense.
La propuesta llega además en una semana de intensa actividad comercial para Brasil. Apenas un día antes, la USTR había anunciado otro posible paquete de medidas derivado de una investigación separada sobre comercio digital y políticas preferenciales brasileñas, que contempla aranceles de hasta 25% sobre numerosos productos exportados por el país sudamericano.
Washington también prepara nuevas conclusiones vinculadas a otra investigación sobre exceso de capacidad industrial en varias economías, incluida China, lo que anticipa una etapa de mayor presión comercial sobre distintos socios estratégicos.
Por ahora, los aranceles relacionados con trabajo forzoso permanecen en etapa de consulta pública. La USTR recibirá comentarios hasta el 6 de julio, mientras que la audiencia pública está prevista para el 7 de julio, instancia en la que gobiernos, empresas y organizaciones podrán presentar objeciones o respaldos a la medida.
El resultado final de ese proceso será seguido de cerca por exportadores agrícolas, industriales y operadores logísticos de América Latina, que observan con atención cualquier cambio en las condiciones de acceso al mayor mercado consumidor del mundo.

