Actualidad

Ormuz se vacía: el tránsito cae al mínimo y amenaza con encarecer energía y fletes

Apenas 10 buques diarios cruzaron en promedio la estratégica ruta, mientras el flujo de petróleo cayó a casi un tercio del nivel previo al conflicto.

Ana Sofía Pineda
Redactora especializada en agricultura en América Latina. Cubre actualidad agropecuaria, política rural, innovación y comercio agroalimentario, con foco en el impacto regional de las decisiones productivas y regulatorias.

 El tránsito comercial por el Estrecho de Ormuz cayó a su nivel más bajo desde mayo tras una nueva escalada militar entre Estados Unidos e Irán, elevando nuevamente el riesgo para una de las principales arterias energéticas del mundo. Al 6 de septiembre, el promedio móvil de diez días elaborado por Kpler descendió a 10 buques de carga diarios, luego de los ataques contra tanqueros registrados la semana pasada. La contracción importa mucho más allá del mercado petrolero: una interrupción prolongada puede trasladarse a combustibles, fletes y costos logísticos, variables sensibles para la producción y el comercio agropecuario mundial.

La tensión aumentó después de que fuerzas estadounidenses atacaran tres tanqueros iraníes en respuesta a acciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica contra buques de guerra de Estados Unidos. La firma de inteligencia marítima Marisks identificó a las embarcaciones iraníes como Downy, Stark I y Kylo -también conocido como Noxen- y consideró los episodios una escalada importante del conflicto. Irán, a su vez, afirmó haber atacado embarcaciones que utilizaban rutas que Teherán considera no autorizadas, además de otros buques vinculados a Estados Unidos.

De 20 a 7 millones de barriles diarios: el golpe al flujo energético

El deterioro de la navegación ya tiene una dimensión concreta. Analistas de Macquarie calculan que actualmente atraviesan Ormuz alrededor de 7 millones de barriles diarios de crudo y productos refinados, frente a aproximadamente 20 millones de barriles por día antes del conflicto. Esto supone una reducción cercana al 65% respecto de aquel nivel. Algunos armadores todavía aceptan operar en la zona si reciben retornos suficientes para compensar el riesgo, pero la menor cantidad de embarcaciones refleja hasta qué punto la seguridad pasó a condicionar las decisiones comerciales.

La situación continuó mostrando fragilidad al comenzar esta semana. Datos de Kpler conocidos este martes 8 de septiembre indicaron que solo siete buques de commodities atravesaron Ormuz el lunes, frente a ocho el domingo. Las estadísticas podrían incluso subestimar algunos movimientos debido a embarcaciones que navegan sin sus transpondedores encendidos. La caída ocurre en un corredor que concentra movimientos de petróleo y derivados decisivos para el abastecimiento internacional, por lo que cada reducción sostenida de capacidad agrega una prima de riesgo a los mercados energéticos y al transporte marítimo.

La inseguridad acumulada también pesa sobre las operaciones. UKMTO registró 27 incidentes con proyectiles que provocaron daños en buques alrededor del estrecho desde el 6 de julio, según los datos difundidos esta semana. Para los operadores, el problema ya no consiste únicamente en cuánto combustible puede atravesar la vía, sino en las condiciones bajo las cuales armadores, aseguradoras y tripulaciones están dispuestos a realizar el viaje. Ese riesgo puede terminar reflejándose en primas de seguros, disponibilidad de buques y costos de transporte, con efectos que se extienden a cadenas comerciales alejadas físicamente de Medio Oriente.

Irán y Omán negocian una ruta temporal mientras el petróleo roza los US$100

Una posible salida comenzó a tomar forma entre los dos países que bordean el estrecho. Irán aseguró que las negociaciones con Omán se encuentran en su etapa final y contemplan una ruta temporal segura para el tránsito marítimo. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmail Baghaei, indicó que el entendimiento sería documentado ante la Organización Marítima Internacional. La expectativa de un acuerdo moderó inicialmente parte de la presión sobre el Brent, aunque las diferencias sobre cómo administrar la vía y las condiciones de acceso siguen abiertas.

Para el agro internacional, la evolución de Ormuz merece atención porque el impacto energético no queda confinado a las petroleras. Un período prolongado de petróleo y combustibles caros puede elevar costos de transporte, labores agrícolas, procesamiento y logística internacional, además de aumentar la volatilidad de los fletes. Este martes, el Brent volvió a acercarse a US$100 por barril, mientras los operadores evaluaban si el eventual acuerdo entre Irán y Omán será suficiente para normalizar los movimientos y reducir el riesgo de nuevos ataques.

El próximo punto decisivo será comprobar si las negociaciones consiguen devolver volumen efectivo al corredor. Antes de la guerra circulaban por Ormuz alrededor de 20 millones de barriles diarios de crudo y derivados, mientras los cálculos actuales rondan los 7 millones. Esa diferencia mantiene al mercado expuesto a cualquier nuevo incidente: aun con rutas alternativas y mayor producción de países externos a la región, una recuperación lenta de Ormuz prolongaría la presión sobre combustibles y transporte, dos costos capaces de filtrarse desde Medio Oriente hasta las cadenas agroindustriales de América Latina y otros grandes exportadores agrícolas.

© AgroLatam. Todos los derechos reservados.
Esta nota habla de: