Internacional

Guerra en Medio Oriente empuja los precios de los alimentos al alza

La FAO confirma una suba global por segundo mes consecutivo, impulsada por la energía y con impacto directo en granos, aceites y carne.

AgroLatam
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Los precios internacionales de los alimentos volvieron a subir en marzo por segundo mes consecutivo, impulsados en parte por el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre la energía y los insumos agrícolas. El dato fue confirmado por la FAO, que advierte sobre posibles efectos más profundos si el conflicto se prolonga.

El índice global de alimentos registró un incremento del 2,4% mensual y del 1% interanual, reflejando una presión creciente sobre los mercados. Si bien la suba se mantiene contenida por la buena oferta mundial de cereales, el encarecimiento del petróleo comienza a trasladarse a toda la cadena productiva.

Uno de los principales factores detrás de esta tendencia es el aumento en los costos de fertilizantes, fuertemente vinculados al precio del gas y al comercio internacional que atraviesa zonas estratégicas como el estrecho de Ormuz. El 30% del comercio mundial de fertilizantes depende de esa vía, lo que amplifica el impacto del conflicto sobre la producción agrícola.

Energía, insumos y decisiones productivas en juego

Desde la FAO advierten que, si el conflicto se extiende, los productores podrían verse obligados a tomar decisiones que afecten la producción global. Entre ellas, reducir el uso de insumos, sembrar menos superficie o cambiar hacia cultivos menos exigentes en fertilización, lo que tendría impacto directo en los rendimientos y en la oferta de alimentos.

En los distintos mercados, los efectos ya comienzan a reflejarse. El índice de cereales subió 1,5% en marzo, con un incremento destacado en el trigo (+4,3%), impulsado por preocupaciones climáticas en Estados Unidos y posibles reducciones en siembras en Australia.

El maíz mostró una suba más moderada, contenida por la oferta global, aunque con presión derivada del costo de los fertilizantes y políticas vinculadas a biocombustibles. En contraste, el arroz registró una caída del 3%, influido por una menor demanda internacional.

Otros productos también registraron aumentos relevantes. Los aceites vegetales subieron 5,1%, en línea con el encarecimiento del petróleo que impulsa la demanda para biocombustibles. El azúcar aumentó 7,2%, en un escenario donde Brasil podría destinar más producción a etanol, mientras que la carne registró una suba del 1%, con presión en el mercado de bovinos por menor oferta, especialmente en Brasil.

Aunque el impacto actual es moderado, el escenario sigue abierto. La evolución del conflicto y el costo de los insumos serán determinantes para la próxima campaña agrícola, en un contexto donde los márgenes de los productores ya se encuentran ajustados.

El comportamiento de los precios en los próximos meses dependerá no solo de la oferta disponible, sino también de las decisiones productivas que tomen los agricultores frente a este nuevo escenario global.

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