Inflación en Perú repunta y alimentos presionan la canasta
El índice en Lima subió 0,69% en febrero, el mayor salto mensual en un año. Pollo, huevos, arveja y agua potable concentraron casi toda la presión.
La inflación en Lima Metropolitana volvió a acelerarse en febrero de 2026 y marcó un punto de inflexión tras varios meses de relativa estabilidad. El índice de precios al consumidor avanzó 0,69%, el mayor incremento mensual desde marzo de 2025, cuando alcanzó 0,81%. El movimiento estuvo impulsado principalmente por el encarecimiento de alimentos básicos y el ajuste en la tarifa de agua potable.
En términos interanuales, la inflación acumulada entre marzo de 2025 y febrero de 2026 llegó a 2,21%, aún dentro del rango meta del Banco Central de Reserva del Perú (1%-3%), pero mostrando una aceleración que no se observaba desde fines de 2024.
El impacto más directo se sintió en la canasta familiar. De los 586 productos que la componen, 303 registraron aumentos en febrero, frente a 122 que bajaron y 161 que no variaron. El alza estuvo concentrada en la división Alimentos y bebidas no alcohólicas, que subió 2,01% y representa el mayor peso dentro del índice (22,97%).
Cuatro productos -arveja verde, pollo eviscerado, huevo y agua potable- explicaron 0,604 puntos porcentuales del 0,69% total del mes. Es decir, prácticamente toda la inflación de febrero se concentró en bienes de consumo masivo y alta rotación.
El caso del pollo evidencia la presión en proteínas de origen aviar. El kilo pasó de S/11,24 el 27 de enero a S/12,42 al 24 de febrero, un incremento de 10,5% en menos de un mes. En paralelo, el precio del huevo escaló de S/5,45 a S/7,00, lo que representa un alza de 28,4% en el mismo periodo.
Desde el lado de servicios básicos, el rubro Alojamiento, agua, electricidad y gas avanzó 1,00%, destacando el ajuste de 10,3% en el agua potable, vigente desde el 1 de febrero. Si bien la reducción de 2,8% en la tarifa eléctrica ayudó a amortiguar parcialmente el efecto, no logró neutralizar la presión sobre el índice general.
En Restaurantes y hoteles, los precios subieron 0,29%, reflejando mayores costos en platos criollos, menús y pollo a la brasa, trasladando parte del encarecimiento de insumos al consumidor final.
La inflación subyacente -que excluye alimentos y energía- fue de 0,36% en febrero, lo que confirma que el impulso provino mayormente de componentes volátiles, especialmente alimentos frescos.
A nivel nacional, todas las ciudades reportaron incrementos. Los mayores avances mensuales se registraron en Puno (0,93%), Chiclayo (0,81%) y Cajamarca (0,79%), mientras que Chimbote y Huaraz mostraron variaciones mínimas de 0,02% y Cerro de Pasco 0,10%.
En la comparación interanual, ocho ciudades superaron el 2% de inflación acumulada: Ica (2,42%), Iquitos (2,29%), Piura (2,28%), Lima Metropolitana (2,21%), Puerto Maldonado (2,11%), Pucallpa (2,05%), Abancay y Ayacucho (2,04%).
El rubro Transporte también mostró presiones, con un aumento de 3,6% en el gasohol y de 5,7% en los pasajes aéreos nacionales. En contraste, el GLP bajó 1,5% y el peaje vehicular retrocedió 4,2%, moderando parcialmente el impacto. Comunicaciones fue la única división con caída (-1,10%), debido a menores tarifas en algunos planes móviles.
El comportamiento de febrero marca un cambio en la dinámica inflacionaria, con alimentos básicos como principal motor del repunte. Aunque el índice aún se mantiene dentro del rango objetivo, la evolución de los precios de proteínas, verduras frescas y servicios públicos será determinante para el rumbo de la inflación en los próximos meses.

