Brasil investiga a lácteas de Uruguay por presunto dumping en leche en polvo
El sector lechero uruguayo enfrenta incertidumbre tras la reapertura de una investigación en Brasil que podría afectar uno de sus principales mercados de exportación.
El sector lácteo de Uruguay enfrenta un escenario de incertidumbre tras la reactivación en Brasil de una investigación por presunto dumping en las exportaciones de leche en polvo, una medida que podría afectar el acceso a uno de los mercados más relevantes para la industria del país.
La investigación alcanza a varias empresas uruguayas, entre ellas Conaprole, una de las principales cooperativas lecheras del país, junto a otras compañías del sector. Desde la industria advierten que el proceso podría tener consecuencias económicas importantes si deriva en la imposición de aranceles a los productos lácteos.
El concepto de dumping, según la Organización Mundial del Comercio (OMC), se refiere a la venta de un producto en el mercado de un país importador a un precio inferior al que se comercializa en el mercado del país exportador, lo que puede generar distorsiones competitivas.
Gabriel Valdés, gerente general de Conaprole y presidente de la Cámara de Industrias Lácteas de Uruguay, expresó preocupación por el caso y señaló que la investigación ha adquirido un trasfondo político. Según explicó, los organismos técnicos brasileños ya habían descartado la denuncia en dos oportunidades, pero el proceso se reabrió a fines del año pasado tras la intervención del vicepresidente de Brasil, Geraldo Alckmin.
Desde el punto de vista técnico, Uruguay sostiene que no existe dumping, ya que los precios de exportación del país se encuentran alineados o incluso por encima de los valores internacionales de referencia. Entre esos indicadores se encuentran las cotizaciones de la cooperativa neozelandesa Fonterra, uno de los principales actores globales del mercado lácteo, que con sus licitaciones semanales marca el precio internacional de la leche en polvo.
El ejecutivo también cuestionó el criterio utilizado para comparar los precios. Según explicó, Brasil estaría contrastando el valor de exportación con el precio del mercado interno uruguayo, algo que considera inapropiado dado que el consumo local es reducido y la mayor parte de la producción se destina a exportación.
Además, la denuncia habría sido presentada por productores brasileños de leche cruda, mientras que las normas de la OMC establecen que este tipo de reclamos debería provenir de productores del mismo producto procesado, en este caso leche en polvo.
Uno de los mayores temores del sector es que la investigación derive en la imposición de un arancel cercano al 10%, lo que podría generar entre US$15 millones y US$20 millones anuales en sobrecostos para la industria láctea uruguaya.
La preocupación es mayor debido a la importancia de Brasil como destino comercial. El país vecino concentra entre el 20% y el 25% de las exportaciones lácteas uruguayas, por lo que cualquier restricción comercial tendría un impacto significativo en la cadena productiva.
El conflicto también abre un debate dentro del Mercosur, ya que las empresas del sector consideran contradictorio que se impulsen acuerdos de apertura comercial, como el reciente pacto entre el bloque sudamericano y la Unión Europea, mientras se aplican medidas proteccionistas dentro del propio mercado regional.
El gobierno uruguayo, encabezado por Yamandú Orsi, sigue de cerca la evolución del caso. De acuerdo con los plazos actuales, se espera que el proceso judicial avance en Brasil en los próximos meses, con una instancia clave prevista para el 5 de mayo.
Para la cadena lechera uruguaya, el resultado de esta investigación será determinante. El sector no solo representa una de las principales actividades agroindustriales del país, sino que además sostiene miles de productores y empleos vinculados a la producción, industrialización y exportación de productos lácteos.

