Lula asegura que Trump prometió un acuerdo comercial con EE. UU.
El presidente brasileño afirmó que su encuentro con Donald Trump en Malasia dejó "buenas señales" para destrabar el vínculo comercial, pese al arancel del 50 % que aún pesa sobre productos brasileños.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aseguró esta semana que Donald Trump le garantizó la firma de un acuerdo comercial entre ambos países, tras la reunión bilateral que mantuvieron durante la cumbre de la ASEAN en Malasia.
"Las conversaciones fueron francas y positivas. Creo que alcanzaremos un entendimiento más rápido de lo que muchos imaginan", señaló Lula al cierre del encuentro.
El mandatario destacó que la reunión se dio en un clima de cooperación, pese a las tensiones recientes provocadas por la decisión de Estados Unidos de imponer aranceles del 50 % a las exportaciones brasileñas, en represalia por el proceso judicial contra el expresidente Jair Bolsonaro.
Trump, por su parte, evitó confirmar el optimismo del líder brasileño, aunque calificó la charla como "muy buena" y reconoció que Lula "es un tipo enérgico, con mucho empuje". "No sé si algo va a pasar, pero veremos", comentó el presidente estadounidense antes de partir hacia Corea del Sur.
Un diálogo marcado por las tensiones
El encuentro entre ambos mandatarios ocurre en un momento de alta sensibilidad comercial. Los nuevos aranceles estadounidenses afectaron de forma directa a sectores estratégicos brasileños, como el acero, el etanol, el aluminio y los productos agroindustriales, generando pérdidas y reclamos del empresariado local.
Lula calificó la medida de Washington como "incorrecta e injustificada", aunque insistió en su voluntad de "mantener el diálogo abierto y maduro". El presidente brasileño dijo estar dispuesto a tratar todos los temas con Estados Unidos, incluida la situación política de Venezuela, un punto en el que ambos países han tenido posiciones opuestas.
"Le dije a Trump que es importante valorar la experiencia de Brasil como principal economía de Sudamérica, un país con casi todo el continente como vecino. Podemos aportar estabilidad y cooperación regional", afirmó.
Puentes económicos y equilibrios diplomáticos
En Itamaraty, la Cancillería brasileña destacó que el contacto entre ambos mandatarios representa una oportunidad para recomponer la agenda bilateral, afectada por diferencias en temas comerciales, ambientales y de seguridad energética.
Diplomáticos brasileños señalaron que el diálogo en Malasia abre un canal político que podría facilitar la reducción de aranceles o la negociación de nuevos cupos de exportación, aunque reconocen que las definiciones no serán inmediatas.
El equilibrio geopolítico también juega un papel central. Lula busca acercarse a Washington sin poner en riesgo los vínculos estratégicos con China, su mayor socio comercial. "Brasil no elige bandos, elige oportunidades", resumió una fuente cercana al Palacio del Planalto.
Mientras tanto, el sector privado brasileño sigue con atención los avances. La Confederación Nacional de la Industria (CNI) estima que los aranceles estadounidenses provocaron una caída del 18 % en las exportaciones hacia ese mercado desde agosto. El empresariado reclama señales de distensión y una hoja de ruta clara para recuperar la competitividad.
Lula, por su parte, reiteró que su gobierno continuará apostando a la diplomacia económica activa, tanto con Estados Unidos como con Asia y Europa. "Brasil tiene que hablar con todos, sin subordinaciones", afirmó.

