Marruecos avanza en América Latina y gana influencia en un negocio vital para el campo
Con fertilizantes, puertos y alianzas estratégicas, el país africano amplía su presencia en la región y fortalece su papel en la seguridad alimentaria de Brasil, México y otros mercados.
Marruecos está consolidando su presencia en América Latina a través de una estrategia centrada en fertilizantes, logística, infraestructura y cooperación agrícola. Durante los últimos meses, el país africano reforzó su posición como proveedor de nutrientes para el agro mexicano, amplió vínculos con el sector productivo brasileño y promovió nuevas alianzas comerciales en una región que busca diversificar socios en medio de los cambios que atraviesa el comercio internacional.
Aunque el avance marroquí no genera la misma atención que las inversiones procedentes de China o de los países del Golfo, su crecimiento en sectores estratégicos comienza a tener impacto directo sobre la agricultura latinoamericana. La clave de esta expansión se encuentra en un recurso fundamental para la producción mundial de alimentos: el fosfato.
Marruecos posee cerca del 70% de las reservas globales de fosfato, materia prima indispensable para la fabricación de fertilizantes fosfatados utilizados en cultivos de granos, frutas, hortalizas y oleaginosas. Esta posición le permite desempeñar un papel cada vez más relevante en la seguridad alimentaria global.
El fosfato se convierte en una herramienta de influencia económica
A través de OCP Group, una de las mayores compañías de fertilizantes del mundo, Marruecos ha fortalecido su presencia en mercados agrícolas estratégicos de América Latina. Más allá de la comercialización de nutrientes, la empresa impulsa programas de investigación, capacitación técnica, innovación agronómica y desarrollo de tecnologías adaptadas a distintos sistemas productivos.

