Recorte al subsidio del diésel golpea al transporte y amenaza el costo de los alimentos
El Gobierno redujo hasta 50% el subsidio al combustible para transporte pesado mientras siguen los desvíos por el Puente de las Américas.
El Gobierno de Panamá redujo hasta 50% los cupos semanales de combustible subsidiado para transportistas, buses y vehículos de carga pesada, una decisión que coincide con el aumento de los costos operativos generado por los desvíos obligatorios tras la explosión registrada el 6 de abril de 2026 en el Puente de las Américas. La medida preocupa al sector porque podría trasladarse al precio de los alimentos, el transporte de pasajeros y la logística nacional.
La reducción quedó establecida en la Resolución Ministerial N.° MEF-RES-2026-2402, que reemplaza el esquema aprobado a finales de abril mediante la Resolución N.° MEF-RES-2026-1552. El nuevo esquema disminuye significativamente los límites de consumo semanal de combustible estabilizado para prácticamente todas las categorías de transporte.
Desde abril, los vehículos de más de 10 toneladas y los buses colectivos tienen prohibido utilizar el Puente de las Américas debido a los daños ocasionados por la explosión que afectó la estructura. Como consecuencia, las unidades deben utilizar el Puente Centenario, recorrido que agrega cerca de 12 kilómetros adicionales por viaje, elevando el consumo de diésel y los tiempos de operación.
Transporte de carga y alimentos, entre los más afectados
Los mayores recortes alcanzan precisamente a los vehículos que abastecen buena parte de la economía panameña. Las camionetas y paneles destinados al transporte de mercancías redujeron su subsidio en 50,9%, mientras que los camiones refrigerados, cisternas y equipos articulados perdieron cerca del 49,6% de sus cupos semanales.
Los buses colectivos también registraron una fuerte disminución. El beneficio semanal pasó de 183,52 dólares a 92,50 dólares, una reducción del 49,6%. Incluso la nueva categoría creada para los vehículos obligados a utilizar el Puente Centenario continúa muy por debajo de los niveles originales de apoyo.
En el transporte de pasajeros, los buses escolares, rutas internas y otras modalidades también registraron recortes cercanos al 50%, mientras que los taxistas enfrentaron una reducción más moderada, del 24,5%.
El impacto alcanza especialmente a las empresas dedicadas al transporte de alimentos, productos refrigerados y mercancías agrícolas, cuyos costos operativos aumentaron por la mayor distancia recorrida y el tiempo adicional invertido en los desplazamientos.
El Gobierno busca aliviar las cuentas públicas
Cuando el programa fue anunciado tras el incidente de abril, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) destinó 30 millones de dólares para subsidiar el combustible de transportistas, taxis, colectivos, transporte de carga y otros sectores estratégicos.
Sin embargo, el elevado costo del programa modificó rápidamente las previsiones oficiales. Según las estimaciones, el beneficio llegó a representar un desembolso cercano a 4,2 millones de dólares por semana.
Con la reducción de los cupos de consumo, el Gobierno busca disminuir ese gasto aproximadamente a la mitad, hasta unos 2,1 millones de dólares semanales, aliviando la presión sobre las finanzas públicas.
No obstante, el precio subsidiado del combustible prácticamente no cambió. El diésel continúa en 0,90 dólares por litro, mientras que las gasolinas de 91 y 95 octanos apenas registraron leves ajustes.
Para los transportistas, esto significa que el beneficio se agotará antes y deberán asumir con recursos propios una mayor parte del gasto en combustible, justamente cuando recorren trayectos más largos por las restricciones vigentes.
Especialistas del sector advierten que si el mayor costo logístico se mantiene durante los próximos meses, podría trasladarse a las tarifas del transporte de pasajeros y al precio de productos básicos, afectando tanto a la cadena agroalimentaria como al consumidor final.

