El paro agrario escala en Perú y los arroceros mantienen bloqueos en todo el país
Miles de productores bloquearon rutas estratégicas y exigen medidas urgentes frente a la caída del precio del arroz, las importaciones y el aumento de costos.
El conflicto agrario en Peru continúa creciendo y ya afecta el transporte, el abastecimiento y la actividad económica en distintas regiones del país. Miles de productores arroceros mantienen un paro agrario nacional indefinido iniciado el 25 de mayo, con bloqueos en carreteras estratégicas y fuertes reclamos al Gobierno por la caída del precio del arroz, el aumento de costos productivos y el impacto de las importaciones sobre el mercado interno.
Las protestas involucran a productores de regiones como Piura, Lambayeque, Arequipa, San Martín, Puno y Ucayali, donde gremios agrarios paralizaron actividades y bloquearon corredores viales clave de la Panamericana Norte y otras rutas nacionales.
Según dirigentes del sector, cerca de 150.000 productores de arroz se encuentran afectados por la crisis que atraviesa el cultivo, mientras miles de transportistas y pasajeros permanecen varados debido a los cortes de ruta.
Los agricultores reclaman principalmente precios justos para el arroz, una reducción en los costos de fertilizantes y combustibles, freno a las importaciones y la declaración de emergencia del agro peruano. También cuestionan la falta de respuesta oficial después de múltiples reuniones con autoridades del sector.
En distintas zonas productoras, los manifestantes denuncian que el precio pagado al productor no alcanza para cubrir costos de siembra, cosecha y comercialización.
"El saco de arroz se paga entre S/40 y S/62. Con esos valores ya no se puede producir", señalaron agricultores durante las protestas en Piura.
El Gobierno promete fondos y compras de arroz para frenar el conflicto
Frente al crecimiento del paro y al impacto sobre rutas y mercados, el Gobierno peruano anunció una serie de medidas económicas destinadas a contener la crisis y evitar una mayor radicalización de las protestas.
El Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) confirmó la preparación de un decreto de urgencia que incluirá la compra de arroz nacional por aproximadamente S/100 millones, además de otros S/50 millones para mantenimiento y limpieza de canales de riego.
Los recursos estarán dirigidos principalmente a pequeños productores afectados por la baja de precios y las dificultades de comercialización.
Además, el Ejecutivo anunció medidas vinculadas a distribución de fertilizantes, impulso de biofertilizantes y utilización de guano de isla para reducir la dependencia de insumos importados.
Sin embargo, los gremios arroceros todavía no levantaron las medidas de fuerza y exigen que los anuncios sean oficializados antes de liberar totalmente las rutas.
En Piura, dirigentes agrícolas otorgaron una tregua de diez días al Gobierno para publicar el decreto prometido, aunque los bloqueos continúan parcialmente en distintos puntos del departamento.
Los productores también piden ampliar las compras estatales de arroz hasta unos S/300 millones, además de restricciones temporales a las importaciones para estabilizar el mercado interno.
Importaciones, contrabando y costos disparan la tensión en el agro
Uno de los factores que más alimenta el malestar entre los productores es el ingreso de arroz importado y de mercadería ilegal desde países vecinos.
El propio presidente peruano, José María Balcázar, reconoció públicamente que el Estado permitió el ingreso de arroz de contrabando, situación que presionó los precios internos y agravó la crisis de los agricultores.
Los gremios sostienen además que el incremento en fertilizantes y otros insumos volvió inviable la producción para miles de familias rurales.
En Arequipa, productores denunciaron fuertes aumentos en los precios de la urea y fosfatos durante los últimos ciclos agrícolas.
En regiones como San Martín y Ucayali, los bloqueos ya afectan el abastecimiento y generan preocupación por posibles subas de precios en mercados locales y terminales de transporte.
Mientras continúan las negociaciones entre el Ejecutivo, gobernadores regionales y organizaciones agrarias, el conflicto se convirtió en una de las mayores protestas rurales registradas en Perú durante los últimos años.

