Perú e India avanzan en alianza farmacéutica con potencial agroindustrial
La cooperación incluye inversión, transferencia tecnológica y uso de biodiversidad peruana para investigación y desarrollo de nuevos fármacos.
Perú e India están fortaleciendo su relación económica con un foco estratégico en la industria farmacéutica, un sector que podría tener impacto directo en la agroindustria y la biodiversidad peruana. La articulación empresarial y técnica entre ambos países abre oportunidades no solo en importación de medicamentos, sino también en investigación, producción local y desarrollo de insumos derivados de recursos naturales.
India, considerada la "farmacia del mundo", es actualmente la quinta economía global y proyecta convertirse en la tercera hacia 2030, según el Fondo Monetario Internacional. El país concentra el 20% de las exportaciones mundiales de medicamentos genéricos y abastece más del 50% de la demanda global de vacunas, con una industria que superará los US$130,000 millones hacia el final de la década.
En ese contexto, la Cámara de Comercio de Lima (CCL) impulsa un intercambio más fluido entre empresas indias y peruanas en el plano farmacéutico. Según Omar Cárdenas, presidente de la Comisión de Sostenibilidad y Empresa de la CCL, el objetivo es consolidar vínculos que permitan desarrollar capacidades locales y atraer inversión.
El vínculo comercial ya muestra cifras relevantes. El año pasado, Perú importó más de US$73 millones en productos farmacéuticos desde India, lo que representó un crecimiento de 27% respecto al año anterior. Este dinamismo refleja el interés creciente del mercado peruano por medicamentos de calidad y mayor especialización.
Sin embargo, el potencial va más allá del comercio. India ha mostrado interés en explorar las propiedades medicinales de plantas y recursos naturales peruanos, lo que abre una conexión directa con el sector agrícola y forestal. La biodiversidad del Perú, especialmente en la Amazonía y los Andes, representa una base para el desarrollo de fitofármacos, nutracéuticos y bioproductos con alto valor agregado.
Desde el sector empresarial se destaca que el país puede convertirse en un hub regional para la producción y exportación farmacéutica, gracias a su red de tratados de libre comercio y su posición estratégica en América Latina. Varias compañías indias evalúan instalar plantas en territorio peruano, lo que implicaría transferencia tecnológica, generación de empleo especializado y mayor integración industrial.
El reciente encuentro empresarial Perú-India Pharmexcil 2026 confirmó ese interés: se realizaron más de 1,000 reuniones B2B entre empresas locales y 81 fabricantes farmacéuticos indios. La agenda incluyó oportunidades en producción conjunta, abastecimiento de insumos y cooperación científica.
Para el agro peruano, el desarrollo farmacéutico puede traducirse en nuevas cadenas productivas vinculadas a cultivos medicinales, biocomercio y agricultura sostenible, sectores con creciente demanda internacional. La articulación entre industria farmacéutica, investigación científica y producción agrícola permitiría diversificar la matriz productiva y avanzar hacia modelos de mayor valor agregado.
El fortalecimiento de esta alianza bilateral no solo responde a una lógica comercial, sino también a una estrategia de innovación productiva. En un escenario global donde salud, biotecnología y sostenibilidad ganan protagonismo, Perú busca posicionarse como proveedor de conocimiento, recursos naturales y capacidad industrial en articulación con una de las potencias farmacéuticas del mundo.

