Sube el petróleo y aumentan las dudas sobre los costos del agro mundial
Las tensiones entre Estados Unidos e Irán impulsaron al Brent y al WTI a máximos de un mes, reavivando la preocupación por los costos energéticos y logísticos
Los precios internacionales del petróleo cerraron al alza este martes y alcanzaron su nivel más alto en un mes, impulsados por las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre el tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. El movimiento vuelve a poner presión sobre los costos del transporte, los fertilizantes y la producción agropecuaria.
En la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), el WTI para entrega en agosto avanzó 1,53% y cerró en US$ 79,34 por barril, mientras que el Brent, referencia internacional, ganó 1,72% hasta US$ 84,73 por barril en la Bolsa Intercontinental de Londres (ICE).
Durante la jornada, ambos contratos llegaron a cotizar en sus valores más elevados desde mediados de junio, reflejando la sensibilidad del mercado frente a cualquier cambio en el escenario geopolítico.
La tensión en Ormuz vuelve a mover al mercado energético
El comportamiento del mercado estuvo condicionado por la evolución de las relaciones entre Estados Unidos e Irán, así como por las expectativas sobre el tránsito de buques en el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula una parte significativa del comercio mundial de petróleo.
La volatilidad aumentó luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara que su administración dejaría de avanzar con la propuesta de aplicar una tasa del 20% a los buques que transitan por esa vía marítima y, en cambio, buscaría acuerdos comerciales.
El cambio de postura moderó momentáneamente la escalada de los precios, aunque el mercado continuó mostrando firmeza debido a la persistente incertidumbre geopolítica y al seguimiento de nuevos indicadores económicos en Estados Unidos, entre ellos la evolución de la inflación.
Para el sector agropecuario, un petróleo más caro suele traducirse en mayores costos de combustibles, transporte, fertilizantes y logística, factores que terminan influyendo sobre la rentabilidad de los productores y el precio final de los alimentos.
Los operadores también siguen de cerca las negociaciones internacionales en Medio Oriente y cualquier posible alteración del flujo de crudo por el estrecho de Ormuz, ya que un cambio en esa ruta podría modificar rápidamente el equilibrio entre oferta y demanda en el mercado energético.
Mientras persista la incertidumbre geopolítica, el petróleo continuará siendo uno de los principales factores que condicionan la evolución de los costos de producción agrícola, el comercio internacional y los precios de las materias primas en los mercados globales.

