Primer cruce en Ormuz tras semanas de bloqueo en plena guerra
Un buque de CMA CGM atravesó el Estrecho de Ormuz en medio del conflicto con Irán, en una señal que sigue de cerca el comercio global.
Un buque portacontenedores de la naviera francesa CMA CGM logró cruzar el Estrecho de Ormuz por primera vez desde el inicio de la ofensiva contra Irán a fines de febrero de 2026, en un movimiento que vuelve a poner en el centro de la escena a una de las rutas más sensibles del comercio global. La embarcación, el CMA CGM Kribi, ya se encuentra en el golfo de Omán tras atravesar un paso que permanecía prácticamente paralizado por el conflicto.
El buque navega bajo bandera de Malta y transporta carga clasificada como "riesgo A (mayor)", lo que refleja el nivel de exposición que enfrentan las operaciones en la zona. Desde el inicio de las hostilidades, decenas de barcos quedaron detenidos en las inmediaciones del estrecho, generando un cuello de botella logístico con impacto directo en el comercio internacional de energía, fertilizantes y materias primas estratégicas.
El tránsito del CMA CGM Kribi no implica una normalización, pero introduce una señal concreta en un escenario marcado por restricciones y alta incertidumbre. El Estrecho de Ormuz concentra una porción relevante del comercio marítimo mundial, incluyendo petróleo, gas natural licuado y fertilizantes, insumos clave para la producción agrícola. Cualquier alteración en su operatividad se traduce rápidamente en aumentos de costos logísticos y en presión sobre los precios internacionales.
Semanas atrás, el CEO de CMA CGM, Rodolphe Saadé, había señalado que al menos 15 buques de la compañía permanecían bloqueados en la zona. Frente a esa situación, la naviera avanzó en la implementación de corredores logísticos alternativos por carretera y ferrocarril, con el objetivo de sostener el flujo de mercancías sin depender exclusivamente del tránsito marítimo por el estrecho.
El comercio global sigue condicionado por el conflicto
El contexto geopolítico continúa siendo determinante. Las tensiones entre Estados Unidos e Irán mantienen elevada la percepción de riesgo en toda la región del Golfo Pérsico. El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió recientemente sobre posibles ataques a infraestructura estratégica, lo que refuerza la incertidumbre en torno a la seguridad de las rutas comerciales.
Los costos operativos del transporte marítimo siguen en aumento. Las primas de seguros por riesgo de guerra se incrementaron de forma significativa, mientras que algunas aseguradoras directamente dejaron de cubrir operaciones en la zona. Esto obliga a las navieras a asumir mayores costos o a restringir sus movimientos, lo que impacta en las tarifas de flete y en la disponibilidad de servicios.
El efecto se extiende más allá del sector energético. La interrupción o limitación del tránsito en Ormuz afecta también el comercio de fertilizantes, insumos clave para la agricultura global. El encarecimiento del transporte y de la energía se traslada a los costos de producción agrícola, generando presión sobre los precios de los alimentos en distintos mercados.
El cruce del CMA CGM Kribi funciona como un indicador de que la ruta no está completamente cerrada, aunque sigue operando bajo condiciones excepcionales. La continuidad de estos tránsitos dependerá de la evolución del conflicto y de las condiciones de seguridad en la zona.
La dinámica en Ormuz seguirá siendo un factor clave para el comercio global en los próximos meses. La estabilidad de esta vía no solo influye en los mercados energéticos, sino también en el abastecimiento de insumos agrícolas y en el equilibrio de las cadenas de suministro a nivel mundial.

