La sequía vuelve a amenazar una ruta clave para las exportaciones de Brasil
La caída prevista en el nivel de los ríos amazónicos podría reducir la capacidad de carga de los buques, elevar los costos logísticos y afectar el comercio entre octubre y diciembre.
Brasil podría enfrentar un nuevo desafío para su comercio exterior durante el último trimestre del año. La previsión de una fuerte bajante en los ríos de la Amazonia llevó a la naviera Maersk a advertir sobre posibles restricciones a la navegación entre octubre y diciembre, un escenario que reduciría la capacidad de transporte de cargas, elevaría los costos logísticos y complicaría el movimiento de mercancías en una de las principales rutas fluviales del país.
La evaluación fue elaborada a partir del primer informe oficial de la temporada seca 2026 emitido por la Autoridad Fluvial de la Amazonia Occidental, de los registros de la Agencia Nacional de Aguas y Saneamiento de Brasil (ANA) y de los propios modelos predictivos de la compañía.
Los ríos podrían volver a limitar el transporte de cargas
Según las proyecciones, las primeras restricciones de calado podrían comenzar entre las semanas 41 y 44 del año, durante octubre. En esa etapa, los buques tendrían que navegar con menor carga para mantener condiciones seguras, reduciendo la eficiencia del transporte fluvial.
Si la sequía evoluciona como anticipan los modelos, entre las semanas 45 y 48 de noviembre podrían producirse cierres temporales de algunos tramos de navegación, mientras que en diciembre volverían a aplicarse nuevas limitaciones al calado.
La advertencia no es menor. La red fluvial amazónica constituye una infraestructura esencial para el abastecimiento de numerosas ciudades del norte de Brasil y para el traslado de productos agrícolas, insumos industriales y mercancías destinadas a la exportación.
El impacto podría trasladarse a toda la cadena logística
Maersk señaló que un agravamiento de las condiciones obligaría a operar con menor capacidad de carga, reorganizar servicios e incluso utilizar muelles flotantes para mantener parte de las operaciones.
La empresa también anticipó que los costos del transporte podrían aumentar como consecuencia de las restricciones operativas. Ese escenario podría reflejarse en mayores tarifas de flete y en la aplicación de recargos temporales mientras persistan las dificultades para navegar.
Aunque todavía faltan varios meses para el período más crítico de la temporada seca, la advertencia busca que exportadores, importadores y operadores logísticos comiencen a prepararse ante un escenario que ya provocó importantes interrupciones en años recientes y que podría volver a condicionar el comercio brasileño durante el cierre de 2026.

