Trump presiona a China para comprar más granos y reactivar el agro de EE.UU.
La cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping volvió a poner al comercio agrícola en el centro de la relación entre Estados Unidos y China.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par de China, Xi Jinping, mantuvieron este jueves una cumbre en Pekín donde el comercio agrícola volvió a ocupar un lugar prioritario. Según fuentes de la Casa Blanca, Trump pidió a China incrementar las compras de productos agropecuarios estadounidenses, en momentos donde los mercados siguen atentos al impacto de las tensiones geopolíticas y comerciales entre las dos mayores economías del mundo.
Durante la reunión, que se extendió por más de dos horas junto a las delegaciones oficiales, Trump insistió en la necesidad de ampliar las importaciones chinas de productos agrícolas estadounidenses y reforzar el control sobre los precursores de fentanilo que ingresan a territorio norteamericano.
El agro vuelve al centro de la relación entre Washington y Pekín
La conversación entre ambos mandatarios reaviva las expectativas sobre una posible recuperación de la demanda china de commodities agrícolas estadounidenses, especialmente soja, maíz y otros granos estratégicos para el cinturón agrícola norteamericano.
China continúa siendo uno de los principales compradores mundiales de alimentos y materias primas agrícolas, por lo que cualquier señal de acercamiento comercial tiene impacto inmediato sobre los mercados internacionales y las proyecciones exportadoras de Estados Unidos.
Además del agro, Trump y Xi discutieron la situación energética global y el funcionamiento del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio de hidrocarburos. Según Washington, ambas partes coincidieron en la importancia de mantener abierto el corredor marítimo para evitar nuevas disrupciones en los flujos energéticos mundiales.
En paralelo, Xi Jinping reiteró la posición china respecto a Taiwán y advirtió que una "mala gestión" de ese conflicto podría derivar en un enfrentamiento entre ambas potencias.
Empresas y mercados siguen de cerca el acercamiento
El encuentro también incluyó un fuerte componente empresarial. Acompañaron a Trump ejecutivos estadounidenses como Elon Musk, Tim Cook y Jensen Huang, quienes participaron de reuniones con autoridades chinas y representantes del sector privado.
Xi aseguró que China seguirá abriendo oportunidades para las inversiones estadounidenses y sostuvo que las empresas norteamericanas tendrán mayores posibilidades de expansión dentro del mercado chino.
Aunque persisten diferencias estratégicas entre ambos países, el tono de la reunión mostró un intento de estabilizar la relación bilateral en medio de conflictos globales vinculados a Ucrania, Oriente Medio y el Indo-Pacífico.
Para el sector agroindustrial, el foco estuvo puesto en la posibilidad de que China vuelva a ampliar sus compras agrícolas, una variable que podría modificar precios internacionales, flujos comerciales y expectativas para productores estadounidenses y sudamericanos en los próximos meses.

