La baja del dólar vuelve a tensionar al agro uruguayo
La baja del tipo de cambio reaviva el debate por el atraso cambiario en Uruguay y vuelve a tensionar la rentabilidad del agro exportador, con anuncios oficiales en evaluación.
El sector agropecuario de Uruguay encendió las alertas en el arranque de 2026 por la caída del dólar, un factor que vuelve a poner en jaque la competitividad del campo y la rentabilidad de varios rubros exportadores. El tema ganó centralidad esta semana tras las declaraciones del presidente de la Asociación Rural del Uruguay (ARU), Rafael Ferber, quien confirmó que el Ministerio de Economía analiza posibles medidas que podrían anunciarse en los próximos días.
El tipo de cambio volvió a ubicarse en niveles similares a los de marzo de 2024. Según la pizarra del Banco de la República, el dólar cerró en torno a $36,10 a la compra y $38,50 a la venta, un escenario que, para el agro, profundiza un atraso cambiario que viene arrastrándose desde hace tiempo y que hoy vuelve a condicionar decisiones productivas.
Ferber fue categórico al describir el impacto: el fortalecimiento del peso impide capitalizar los buenos momentos de precios internacionales y termina licuando los ingresos del sector. A su vez, recordó que el problema no es nuevo y atraviesa distintos ciclos políticos, aunque destacó que en esta oportunidad el tema está en la agenda del equipo económico.
Competitividad, tasas y señales cruzadas
El titular de la ARU relató que mantuvo un intercambio directo con el ministro de Economía, Gabriel Oddone, quien le pidió tiempo para evaluar alternativas dentro de los márgenes posibles de la política económica. Según explicó, el ministro también viene manteniendo contactos con el Banco Central y otros integrantes del equipo económico.
Más allá del tipo de cambio, Ferber apuntó a la política monetaria como un elemento que incide sobre la cotización del dólar. Con tasas de interés de corto plazo cercanas al 7 % y una inflación en torno al 3,5 %, consideró que la economía permanece "enfriada", lo que presiona aún más al dólar y complica al sector exportador.
El impacto no es homogéneo. Mientras la ganadería vacuna atraviesa un buen momento de precios, otros rubros sienten con mayor fuerza el atraso cambiario. La agricultura, el arroz y la lechería aparecen entre los más expuestos, en un contexto donde los costos internos siguen elevados y los ingresos en dólares pierden tracción.
Aun así, el panorama para la carne sigue siendo favorable en el corto plazo. Ferber señaló que los buenos valores incentivan ventas y reducen el stock, un factor que podría sostener los precios hacia adelante. En paralelo, valoró como una señal positiva el interés de un grupo brasileño en adquirir frigoríficos en Uruguay, lo que podría sumar competencia en una industria altamente concentrada.
El dirigente también volvió a poner sobre la mesa el costo del gasoil, cuestionando que el sector productivo termine financiando subsidios ajenos a la actividad. En ese marco, adelantó reuniones técnicas con el Gobierno para revisar la estructura de precios y componentes como el denominado "Factor X".
Mientras tanto, la ARU se prepara para integrar una misión oficial a China a partir del 29 de enero, sin perder de vista el tema cambiario. "Que el Gobierno esté preocupado y lo reconozca como un problema grave es una señal importante", resumió Ferber, a la espera de definiciones que el campo considera urgentes.

