Uruguay

Conflicto lácteo en Uruguay se agrava y frena acuerdo salarial

La industria responsabiliza al sindicato por la demora en las negociaciones mientras crece la preocupación por el impacto en toda la cadena productiva.

Matías Cosenza
Periodista especializado en ganadería, avicultura y sanidad animal. Cubre mercados y tecnología aplicada a la producción pecuaria, con foco en la competitividad del sector agropecuario en América Latina.

Las negociaciones en el Consejo de Salarios de la industria láctea en Uruguay siguen sin acuerdo tras casi diez meses, y la Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU) responsabilizó al sindicato por la falta de avances. El conflicto, que escaló en las últimas semanas, importa porque amenaza la estabilidad de una cadena clave para la agroindustria y las exportaciones del país.

A través de un comunicado dirigido al personal de las empresas, la cámara advirtió sobre un escenario complejo marcado por problemas de competitividad, condiciones climáticas adversas y una caída de precios cercana al 25% en el último semestre. Este contexto, según el sector empresarial, derivó en el cierre de tambos y plantas industriales, afectando tanto la producción como el empleo.

En ese marco, la CILU sostuvo que las negociaciones no han logrado avanzar debido a las medidas de fuerza impulsadas por la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL), las cuales -según la cámara- dificultan el desarrollo normal del diálogo y del funcionamiento de la actividad.

El documento también subraya que la paz laboral es un elemento central para el sostenimiento del sector, en un momento en que la lechería enfrenta presiones tanto internas como externas, con impacto directo en la rentabilidad y en la continuidad de las empresas.

Propuesta empresarial y creciente presión sobre la cadena

Como parte de la negociación, la CILU presentó el 30 de marzo una propuesta que, según el sector, busca alinearse con los lineamientos del Poder Ejecutivo e incluye mejoras salariales y condiciones laborales adicionales.

Entre los puntos principales se destacan una partida adicional por trabajador condicionada a una cláusula de paz laboral, aumentos del 1,5% para los salarios más bajos en dos etapas, beneficios como días libres por mudanza y ampliación de licencias por violencia de género, y un compromiso de capacitación frente a inversiones tecnológicas, con garantía de continuidad laboral.

Desde la cámara sostienen que esta propuesta representa un esfuerzo para cerrar un acuerdo por los 14 meses restantes del convenio, pero aseguran que la respuesta sindical fue avanzar con nuevas medidas de paro.

La falta de acuerdo se produce en un momento delicado para la lechería uruguaya, donde la combinación de precios internacionales en baja, costos elevados y menor competitividad genera presión sobre toda la cadena. Uruguay es un actor relevante en el comercio global de lácteos, con exportaciones que dependen en gran medida de la estabilidad productiva e industrial.

El conflicto laboral agrega incertidumbre a un sector que ya enfrenta desafíos estructurales. La continuidad de las medidas de fuerza podría afectar la producción, el procesamiento y las exportaciones, en un escenario donde cada interrupción impacta en los compromisos comerciales.

Mientras tanto, la CILU reafirmó su disposición a continuar en la mesa de negociación, con el objetivo de alcanzar un acuerdo que permita sostener la actividad. Del lado sindical, la presión se mantiene en reclamos vinculados a salario y condiciones laborales, lo que anticipa que el conflicto aún no tiene una resolución cercana.

© AgroLatam. Todos los derechos reservados.
Esta nota habla de: