Más dólares del campo: la agroexportación cerró 2025 con un salto del 25% en el ingreso de divisas
Impulsado por una mayor producción y un esquema de incentivos fiscales, el complejo agroexportador aportó US$31.338 millones en 2025, consolidándose otra vez como el principal generador de dólares de la economía argentina.
El campo volvió a ser protagonista en el frente cambiario. Durante todo 2025, la liquidación de divisas de la agroexportación alcanzó los US$31.338.763.371, lo que representa un 25% más que en 2024. Así lo informaron la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro Exportadores de Cereales (CEC), que destacaron que el sector generó US$6250 millones adicionales respecto del año anterior.
Según explicaron desde la entidad, el fuerte incremento en el ingreso de dólares estuvo más vinculado al aumento de la producción que a una mejora de precios, en un contexto internacional todavía desafiante para los commodities agrícolas. Aun así, el volumen exportado permitió sostener un flujo de divisas clave para la macroeconomía.
En diciembre, mes marcado por el inicio de los embarques de trigo y cebada y la continuidad de las exportaciones de soja y subproductos, se liquidaron US$1015 millones, un monto 33% superior al del período previo. Desde CIARA-CEC aclararon que este ingreso respondió en gran medida al anticipo de divisas realizado en septiembre, una práctica habitual del sector.
"El ingreso mensual de divisas, transformadas en pesos, es el mecanismo que permite seguir comprando granos a los productores al mejor precio posible", remarcaron en el comunicado. En ese sentido, explicaron que la liquidación está directamente asociada a la compra de granos que luego se exportan en estado natural o como productos industrializados, tras su paso por la industria aceitera.
Otro punto clave es el desfasaje temporal entre la liquidación y la exportación efectiva. En el caso de los granos, la anticipación ronda los 30 días, mientras que para aceites y harinas proteicas puede extenderse hasta 90 días, dependiendo del producto y del momento de la campaña. "Por estas características del negocio, no existen retrasos en la liquidación de divisas", enfatizaron desde CIARA-CEC.
El buen desempeño del año también estuvo acompañado por cambios en la política fiscal. A comienzos de diciembre, el Gobierno avanzó con una reducción permanente de retenciones, llevando la alícuota de la soja del 26% al 24%, el nivel más bajo en 19 años. También se recortaron los derechos de exportación de los subproductos de soja, así como de trigo, cebada, maíz, sorgo y girasol.
"Es parte de un camino de alivio fiscal para el sector agropecuario", afirmó el ministro de Economía, Luis Caputo, una señal que fue bien recibida por la cadena agroindustrial y que ayudó a sostener el ritmo de ventas externas.
Con estos números, el complejo agroexportador volvió a mostrar su peso estructural en la economía argentina. Más allá de la coyuntura, el dato refuerza una constante: cuando el campo produce y exporta más, los dólares aparecen, aun en un escenario de precios internacionales menos favorables.

