Argentina enfrenta a Egipto y el agro también juega un partido de US$ 780 millones
Mientras la Selección busca los cuartos de final, el comercio agro con Egipto bate récords y consolida un mercado estratégico para el maíz y los aceites.
La Selección Argentina enfrenta este martes 7 de julio a Egipto por los octavos de final del Mundial FIFA 2026, desde las 13 (hora argentina) en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, con el objetivo de avanzar a los cuartos de final. Sin embargo, detrás del atractivo duelo, también existe otro partido que resulta clave para la economía nacional: el intercambio agroalimentario entre ambos países ya supera los US$ 780 millones en 2026, con el maíz y los aceites vegetales como protagonistas. El encuentro deportivo coincide con una relación comercial que se fortalece año tras año y convierte a Egipto en un mercado estratégico para las exportaciones argentinas.
Egipto es el país más poblado del mundo árabe, con alrededor de 120 millones de habitantes, pero apenas entre el 3% y el 4% de su territorio es apto para la agricultura, ya que la mayor parte de su superficie está cubierta por el desierto. Esa limitación productiva obliga al país africano a importar grandes volúmenes de alimentos, con compras que rondan los US$ 17.000 millones anuales. En ese escenario, Argentina encontró un mercado de enorme potencial, especialmente para el maíz, los aceites de soja y girasol y otros productos agroindustriales. Mientras Rusia, Brasil y Ucrania siguen siendo proveedores relevantes, la oferta argentina ganó protagonismo gracias a su capacidad exportadora y a la demanda creciente del mercado egipcio.
Los números muestran la importancia económica de esta relación bilateral. Durante 2025, Egipto compró cerca de 1,8 millones de toneladas de maíz argentino por US$ 377,5 millones, mientras que las exportaciones de aceites vegetales superaron las 130.000 toneladas, con ventas por más de US$ 90 millones. Ambos productos representaron cerca del 80% de los US$ 521 millones exportados durante todo el año. Pero el mayor dato llegó en 2026: entre enero y mayo, Egipto ya adquirió más de dos millones de toneladas de maíz por US$ 437 millones, además de importantes volúmenes de aceite de soja, aceite de girasol y harina de soja. Las exportaciones argentinas ya alcanzan casi US$ 780 millones, superando ampliamente el total registrado durante todo el año anterior.
El comercio bilateral refleja una marcada ventaja para la Argentina. Mientras las exportaciones nacionales crecen impulsadas por los granos y sus derivados, las importaciones provenientes de Egipto apenas representan una fracción del intercambio total. En 2025 el superávit comercial argentino fue de US$ 472 millones, mientras que en lo que va de 2026 ya se aproxima a US$ 730 millones. Desde el país africano llegan principalmente fertilizantes como la urea, algunas frutas cítricas y, este año, equipos electrónicos y televisores en volúmenes reducidos. La diferencia confirma que el agro continúa siendo uno de los principales motores del vínculo económico entre ambas naciones, aportando divisas y consolidando mercados fuera de los destinos tradicionales.
En la cancha, todas las miradas estarán puestas sobre Mohamed Salah, las grandes figuras de un partido decisivo por los octavos de final. Argentina llega como vigente campeona del mundo, mientras que Egipto alcanzó esta instancia tras eliminar a Australia en los penales y buscará dar el gran golpe del torneo. Pero fuera del fútbol, el resultado no modificará una realidad cada vez más evidente: Egipto se consolida como uno de los destinos más importantes para el agro argentino, en un contexto donde la demanda mundial de alimentos sigue creciendo y donde el maíz, los aceites y los subproductos de soja ocupan un lugar tan destacado como el que la Selección busca mantener en la Copa del Mundo.

