Biodiésel: presión para bajar combustibles y frenar importaciones
Cámaras del sector reclaman elevar el corte de biodiésel al 20% para reducir costos, evitar importaciones de gasoil y fortalecer la industria local.
El 2 de abril de 2026, cámaras del sector de biocombustibles solicitaron a la Secretaría de Energía que active un artículo de la Ley 27.640 para elevar el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil del 7,5% al 20%, con el objetivo de reducir precios en surtidores, sustituir importaciones y evitar la salida de divisas. El planteo fue presentado por entidades como Casfer y Capba ante las autoridades del área.
El reclamo se apoya en la suba internacional de los combustibles fósiles, vinculada a tensiones geopolíticas, que encareció el gasoil importado. Actualmente, el litro importado se ubica en torno a $1850, mientras que el biodiésel local cuesta aproximadamente $1630, lo que marca una diferencia significativa a favor de la producción nacional.
Desde el sector sostienen que este escenario encuadra dentro de lo previsto por la normativa vigente para avanzar en una mayor participación de biocombustibles.
Capacidad productiva y aporte de la agroindustria
Las cámaras indicaron que existe capacidad ociosa suficiente en la industria para abastecer una mayor demanda interna. La propuesta contempla que las pymes puedan aportar un 10% adicional de manera inmediata, mientras que las empresas integradas sumarían otro 10%.
El biodiésel, elaborado principalmente a partir de aceite de soja, representa un eslabón clave en la cadena de valor agroindustrial, con impacto en la industrialización de materias primas y el desarrollo regional.
La Ley 27.640 como marco regulatorio vigente
La Ley 27.640, vigente desde 2021, regula el uso de biocombustibles en el país. Su artículo 16 establece que cuando las condiciones del mercado lo permitan, el Estado debe promover la sustitución de combustibles fósiles importados por biocombustibles nacionales.
Referentes del sector remarcaron que la normativa contempla este tipo de escenarios y señalaron que su aplicación permitiría reducir la salida de divisas y fomentar la producción local.
En paralelo, el Gobierno habilitó incrementos voluntarios en las mezclas: hasta 15% de bioetanol en naftas y 20% de biodiésel en gasoil, aunque los niveles obligatorios se mantienen sin cambios.
Según indicaron desde la industria, el 20% representa el límite técnico actual para la mezcla de biodiésel, sin implicar restricciones en el funcionamiento de los motores. También destacaron experiencias internacionales, donde los porcentajes de mezcla son más elevados.
La Secretaría de Energía fijó en $1.808.690 por tonelada el precio del biodiésel destinado a la mezcla obligatoria para abril de 2026. En este contexto, el diferencial de precios frente al gasoil importado se mantiene como uno de los principales argumentos del sector.
Además, desde las cámaras señalaron que la sustitución parcial del diésel fósil por biodiésel aparece como una alternativa viable, tanto desde el punto de vista económico como productivo.

