Brasil y Argentina aceleran una alianza clave para ganar peso en el agro global
Brasil llamó a profundizar la integración con la Argentina para competir unidos en los mercados globales y fortalecer el Mercosur agroindustrial.
Brasil llamó a profundizar la integración comercial y agroindustrial con la Argentina durante un encuentro realizado este miércoles 13 de mayo en Buenos Aires, donde la nueva agregada agrícola brasileña, Juçara André Duarte, sostuvo que ambos países deben "trabajar juntos" para ganar competitividad global frente a un escenario marcado por tensiones comerciales, nuevas exigencias ambientales y una creciente demanda de alimentos. El mensaje cobra relevancia económica porque involucra al futuro del Mercosur, las exportaciones agroalimentarias y la capacidad regional para disputar mercados estratégicos.
En el conversatorio sobre agronegocios organizado por Cambras, Duarte aseguró que la alianza entre Brasil y la Argentina ya no es solo una conveniencia comercial, sino una necesidad estratégica dentro de las cadenas de valor agroalimentarias globales. "La fuerza que tienen nuestros países juntos es algo increíble. Entonces, hay mucho más respeto cuando llegamos juntos", afirmó.
Juçara André Duarte
La funcionaria, que llegó hace apenas tres meses al país para representar al Ministerio de Agricultura de Brasil en Buenos Aires, explicó que uno de sus principales objetivos es facilitar el comercio bilateral y mejorar la fluidez logística y regulatoria entre ambos mercados. Según indicó, existe un trabajo coordinado entre organismos técnicos y diplomáticos para acelerar licencias, autorizaciones sanitarias y tránsito de mercaderías.
Mercosur, valor agregado y una estrategia común para exportar más
Duarte destacó que Brasil está redefiniendo su estrategia agroexportadora, enfocándose no solo en commodities agrícolas sino también en productos con mayor valor agregado, trazabilidad y sustentabilidad. "Brasil es responsable del 10% de lo que se alimenta el mundo", remarcó.
En ese contexto, señaló que la Argentina ocupa un lugar estratégico dentro del esquema comercial brasileño. "El 70% de las exportaciones brasileñas de alimentos para consumo final tienen como destino la Argentina", sostuvo. Además, recordó que el país es el tercer socio comercial de Brasil, detrás de China y Estados Unidos.
La funcionaria también resaltó el papel del acuerdo Mercosur-Unión Europea, al que definió como una oportunidad mucho más amplia que una simple reducción arancelaria. Según explicó, el tratado podría impulsar inversiones, transferencia tecnológica, integración logística y nuevos negocios agroindustriales.
No obstante, advirtió que ambos países deberán prepararse para competir con productos europeos dentro de sus propios mercados internos. "Tenemos que trabajar en la promoción de nuestros productos", señaló, al mencionar especialmente al sector vitivinícola regional.
Uno de los aspectos centrales planteados por Duarte fue la necesidad de enfrentar de manera conjunta las barreras técnicas y sanitarias impuestas por otros mercados. Como ejemplo, recordó el impacto que generó en Brasil la detección de un caso de scrapie ovino en la Argentina.
"Cuando llega la noticia de que un país implementó una barrera técnica o sanitaria, si vamos juntos es una fuerza mucho más grande", explicó la diplomática, en referencia al peso político y comercial que puede alcanzar el Mercosur actuando como bloque.
La agregada agrícola también identificó oportunidades concretas en sectores estratégicos como bioinsumos, biocombustibles, transición energética, maquinaria agrícola y armonización regulatoria. Incluso adelantó que la embajada brasileña organizará en agosto un encuentro técnico para compartir experiencias regulatorias sobre productos biológicos aplicados al agro.
En paralelo, destacó avances tecnológicos entre ambos países, particularmente en el comercio vitivinícola. Brasil ya implementó un sistema digital capaz de tomar automáticamente información técnica del Instituto Nacional de Vitivinicultura argentino para acelerar aprobaciones de importación. "En pocos segundos el sistema le da el visto bueno al importador brasileño", explicó.
Delfín Uranga, CEO y cofundador de SiloReal,
Durante el panel también participaron empresarios vinculados a la innovación y el comercio agroindustrial. Delfín Uranga, CEO y cofundador de SiloReal, sostuvo que la región necesita abandonar la lógica de competencia aislada.
"Tenemos que dejar la cultura del ‘o' para ir a una cultura del ‘y'. Podemos ser competencia, complemento y socios al mismo tiempo", afirmó.
Uranga destacó que la Argentina posee capacidad de innovación y desarrollo tecnológico, mientras que Brasil aporta escala y mercado para convertir esos desarrollos en negocios globales. "Juntos, Brasil y la Argentina tienen un potencial mucho mayor que por separado", señaló.
Por su parte, Facundo Contreras, country manager de ADS Tigre, remarcó que Brasil representa un modelo importante en materia regulatoria, gestión hídrica y escalabilidad empresarial. También pidió una mayor participación de los gobiernos para acompañar la integración productiva y comercial.
El encuentro dejó una conclusión compartida entre funcionarios y empresarios: la integración regional aparece como una herramienta decisiva para enfrentar un mercado agroalimentario global cada vez más competitivo.
En medio de cambios geopolíticos, nuevas exigencias de sustentabilidad y desafíos logísticos, Brasil y la Argentina comienzan a posicionar al Mercosur como una plataforma conjunta para disputar inversiones, mercados y liderazgo en el comercio agrícola internacional.

