Caminos rurales: el barro que atrapó al Dibu expuso un reclamo histórico del campo
El rescate de Emiliano "Dibu" Martínez en un camino rural de General Pueyrredón volvió a poner en agenda el deterioro de la infraestructura vial y el fuerte reclamo de los productores.
El rescate de Emiliano "Dibu" Martínez tras quedar encajado en el barro con su camioneta en un camino rural de Sierra de los Padres volvió a exponer una problemática que productores, docentes y vecinos denuncian desde hace años. El episodio ocurrió días atrás, cuando el arquero de la Selección Argentina regresaba hacia Mar del Plata junto a su familia, y tomó relevancia porque dejó al descubierto el crítico estado de la red vial rural de General Pueyrredón, una situación que impacta de lleno en la producción agropecuaria, la educación y la vida cotidiana de cientos de familias.
Productores denuncian años sin obras ni mantenimiento
Para quienes viven y trabajan en la zona, lo ocurrido con el arquero campeón del mundo no fue un hecho aislado, sino la consecuencia de un deterioro que se profundizó durante los últimos años. Según explicó Juan Carlos Petersen, presidente de la Sociedad Rural de Mar del Plata, durante el extenso período de sequía prácticamente no se realizaron trabajos estructurales sobre los caminos y apenas se efectuaban repasos superficiales con motoniveladoras. Cuando regresaron las lluvias, la falta de mantenimiento dejó al descubierto una infraestructura completamente deteriorada.
Petersen describió que en numerosos sectores los caminos quedaron hasta un metro por debajo del nivel de los campos, una condición que provoca que el agua de los potreros escurra directamente sobre las trazas rurales. En consecuencia, los caminos funcionan como verdaderos canales de desagüe, acumulando barro y agua durante días, lo que vuelve prácticamente imposible la circulación de vehículos particulares, maquinaria agrícola y camiones que transportan producción.
El dirigente rural sostuvo que el mal estado de la infraestructura también alimenta un creciente conflicto entre los productores y el municipio. Según explicó, la cobrabilidad de la tasa vial apenas supera el 50%, ya que muchos contribuyentes decidieron dejar de abonarla ante la falta de obras visibles. Para Petersen, se generó un "círculo vicioso": ingresan menos recursos, pero al mismo tiempo los productores aseguran que desconocen cuál es el destino efectivo del dinero recaudado.
El presidente de la entidad afirmó que los fondos ingresan a la Municipalidad de General Pueyrredón y no existe información pública clara sobre cuánto dinero recibe finalmente el EMVIAL, organismo encargado del mantenimiento de los caminos rurales. De acuerdo con su relato, esa falta de transparencia impide conocer cuánto se invierte realmente en maquinaria, personal y trabajos de conservación, mientras el deterioro continúa agravándose.
El impacto sobre la producción y las comunidades rurales
La situación preocupa especialmente porque General Pueyrredón alberga el segundo cinturón hortícola más importante de la Argentina, donde diariamente deben salir productos altamente perecederos hacia los mercados. Cuando los caminos quedan intransitables, las pérdidas económicas pueden ser millonarias, ya que muchas frutas y verduras no logran llegar a destino en tiempo y forma.
Además del perjuicio para la producción agropecuaria, las dificultades para transitar afectan el traslado de docentes, estudiantes, trabajadores rurales, ambulancias y servicios esenciales. El episodio protagonizado por el Dibu Martínez logró viralizar un problema que los habitantes del sector padecen desde hace años y que, según las entidades rurales, requiere inversiones sostenidas y mayor transparencia en la administración de los recursos destinados a la infraestructura vial.

