Yerba Mate: nuevo decreto de Milei profundiza la desregulación y redefine el rol del INYM
El Gobierno avanzó otra vez sobre el INYM y limitó sus atribuciones históricas. Con el nuevo decreto, el instituto ya no podrá intervenir en precios ni en la dinámica del mercado yerbatero.
El Gobierno nacional emitió el decreto 812, firmado por el presidente Javier Milei, que vuelve a recortar el rol del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). La norma modifica el artículo 8 del decreto 1240/2002, que durante más de dos décadas guio la regulación de la actividad, y ahora establece que el organismo no podrá dictar normas ni intervenciones que afecten los precios, generen barreras de entrada o interfieran en la libre competencia. Es un cambio profundo: el INYM, creado en 2002 para equilibrar la relación entre productores, secaderos e industrias, queda limitado esencialmente a tareas de control de calidad.
El Ejecutivo también derogó los artículos 9 al 19 del decreto original, que permitían fijar precios, limitar plantaciones y establecer herramientas de ordenamiento del mercado. Este movimiento se enmarca en un proceso que comenzó en diciembre de 2023 con el DNU 70/23, cuando ya se le habían quitado facultades clave. Según los considerandos del nuevo decreto, la "modernización" apunta a impedir la "intromisión" del instituto en un mercado que el Gobierno considera competitivo por naturaleza.
Desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, liderado por Federico Sturzenegger, defienden los cambios con números: el precio real de la yerba cayó 44,3% desde diciembre de 2023, mientras que el precio nominal se estabilizó desde julio de 2024. En paralelo, la producción aumentó 29% y las exportaciones 16,6% entre 2023 y 2024. Estas cifras, para la gestión Milei, son evidencia de que la desregulación mejora la dinámica del sector.
Los datos más recientes del INYM muestran, además, que las exportaciones llegaron a 42 millones de kilos a septiembre de 2025, superando los volúmenes de 2021, 2022 y 2023, y acercándose al récord de 2024, cuando se alcanzaron 43,8 millones. Si la tendencia continúa, 2025 podría cerrar con más de 50 millones de kilos exportados, un salto significativo para la cadena yerbatera.
Sin embargo, la ofensiva oficial vuelve a abrir discusiones en Misiones y Corrientes, donde productores advierten que la ausencia de regulaciones podría profundizar la brecha entre pequeños y grandes jugadores. Mientras tanto, la administración Milei sostiene su premisa: menos intervención estatal y más mercado como camino para fortalecer la competitividad y expandir las exportaciones.

