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El cambio climático dispara la demanda de seguros y transforma al agro

La mayor frecuencia de tormentas y eventos extremos impulsa una nueva cultura aseguradora. Crecen las coberturas para cultivos, maquinaria, drones e infraestructura rural.

Ignacio Rivero
Periodista especializado en agroindustria del Cono Sur. Analiza políticas públicas, mercados, infraestructura y cadenas de valor del sector agroalimentario.

Durante Agroactiva 2025, RUS Agro confirmó una tendencia que gana fuerza en todo el sector productivo: la creciente adopción de seguros agropecuarios impulsada por el impacto del cambio climático, la incorporación de nuevas tecnologías y la necesidad de proteger la rentabilidad de las empresas rurales. La evolución es relevante porque refleja un cambio cultural en la gestión del riesgo dentro del agro argentino, uno de los pilares de la economía nacional.

La aseguradora, que acumula más de 16 años de presencia ininterrumpida en la muestra, destacó que el productor ya no busca únicamente proteger sus cultivos. La demanda se extiende a maquinaria agrícola, instalaciones, flotas de vehículos, capital de trabajo y nuevas herramientas tecnológicas que hoy forman parte de la producción moderna.

Según explicó María Ducret, coordinadora de RUS Agro, la propuesta de la compañía evolucionó hacia una cobertura integral que contempla cada etapa de la actividad agropecuaria.

"Hoy no hablamos solamente de asegurar cultivos, sino de proteger toda la cadena productiva, desde el campo hasta la mesa", sostuvo.

María Ducret, coordinadora de RUS Agro

María Ducret, coordinadora de RUS Agro

Este enfoque responde a una realidad cada vez más compleja. La creciente tecnificación del agro obliga a las empresas a resguardar activos estratégicos cuyo valor económico resulta determinante para sostener la producción y la competitividad.

La diversidad productiva argentina también demanda soluciones específicas para cada región y actividad. Por eso, las coberturas se expandieron para acompañar distintas necesidades dentro de la cadena agroindustrial.

Cambio climático: la variable que aceleró la conciencia aseguradora

Uno de los principales motores detrás de este crecimiento es el aumento de los eventos climáticos extremos.

Tormentas severas, granizadas, vientos intensos e inundaciones generan pérdidas cada vez más significativas tanto en los cultivos como en la infraestructura rural. Frente a este escenario, los productores comenzaron a incorporar la gestión del riesgo como una herramienta central de planificación empresarial.

Desde RUS Agro aseguran que existe hoy una mayor conciencia aseguradora, impulsada directamente por las consecuencias económicas que pueden provocar estos fenómenos sobre la capacidad productiva de los establecimientos.

El desafío, explican, es que el seguro deje de ser percibido como un gasto adicional y pase a considerarse una inversión estratégica destinada a preservar el patrimonio y garantizar la continuidad operativa de las explotaciones agropecuarias.

El cambio climático dispara la demanda de seguros y transforma al agro

Drones y agricultura digital: nuevos riesgos, nuevas coberturas

La revolución tecnológica que atraviesa al agro también está modificando el negocio asegurador.

La expansión de la agricultura de precisión, la automatización y la digitalización de los procesos productivos abrió la puerta a riesgos que hace apenas algunos años no existían.

Uno de los casos más visibles es el crecimiento del uso de drones agrícolas, utilizados para monitoreo, relevamiento de lotes y aplicaciones específicas dentro de los establecimientos rurales.

Ante este fenómeno, RUS Agro desarrolló coberturas específicas para este segmento y se posicionó entre las primeras compañías en ofrecer seguros destinados a estas herramientas.

Según destacan desde la empresa, los productores comprendieron que la operación de drones implica riesgos patrimoniales y operativos que requieren protección especializada.

El cambio climático dispara la demanda de seguros y transforma al agro

Los seguros paramétricos, la próxima frontera del agro

La innovación también avanza hacia modelos más sofisticados de cobertura.

Uno de ellos son los seguros paramétricos, una herramienta que gana terreno en los principales mercados agrícolas del mundo y que vincula las indemnizaciones a indicadores objetivos previamente establecidos, como lluvias, temperaturas o niveles de humedad.

Este sistema permite acelerar los procesos de compensación y reducir los tiempos administrativos frente a determinados eventos climáticos.

Para el sector asegurador, la combinación de tecnología, análisis de datos e inteligencia climática marcará el futuro de la protección agropecuaria.

La mayor exposición al riesgo climático, la necesidad de proteger inversiones cada vez más costosas y la incorporación de tecnología están impulsando una transformación profunda en el mercado asegurador rural.

El crecimiento de la cultura aseguradora representa una señal positiva para el sector, ya que contribuye a fortalecer la resiliencia económica de los productores frente a escenarios cada vez más impredecibles.

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