Emergencia agropecuaria en Neuquén: alivio clave para productores golpeados por la sequía
La falta de lluvias volvió a poner contra las cuerdas a las economías regionales. El Gobierno nacional declaró la emergencia agropecuaria en Neuquén para explotaciones ganaderas, forestales, acuícolas y apícolas, con beneficios impositivos y financieros vigentes hasta junio de 2026.
La sequía sigue dejando su marca en el interior productivo y esta vez el impacto fue reconocido de manera oficial. A través de la Resolución 2123/2025, el Ministerio de Economía declaró la emergencia agropecuaria para distintas producciones de la provincia de Neuquén, luego de constatar daños productivos significativos en varios departamentos como consecuencia del déficit hídrico.
La medida alcanza a las explotaciones ganaderas, forestales, acuícolas y apícolas y tendrá vigencia por un año, desde junio de 2025 hasta junio de 2026, un plazo clave para que los productores puedan reordenar sus números y sostener la actividad en un contexto adverso. Según lo establecido en la norma, la emergencia rige en todo el territorio provincial, aunque quedaron excluidos los valles irrigados de los departamentos de Añelo y Confluencia, donde la disponibilidad de agua permitió amortiguar el impacto climático.
Para acceder a los beneficios previstos, la resolución remarca que los productores deberán cumplir con lo dispuesto por la Ley 26.509. En concreto, será necesario presentar un certificado emitido por la autoridad competente de la provincia, donde conste que el predio o la explotación se encuentra efectivamente alcanzada por la emergencia o el desastre agropecuario.
El texto oficial también instruye a las entidades bancarias nacionales, oficiales o mixtas, junto con la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), a arbitrar los mecanismos necesarios para que los productores puedan acceder a prórrogas, exenciones y alivio financiero, tanto en materia crediticia como impositiva.
En la lectura del sector, la declaración llega como un respiro necesario, aunque insuficiente para resolver problemas estructurales. En un escenario atravesado por costos en alza, brecha cambiaria y restricciones financieras, la sequía vuelve a exponer la fragilidad climática del sistema productivo y la urgencia de avanzar en infraestructura, previsibilidad y herramientas de gestión de riesgos. Neuquén, más allá del peso de la energía, confirma que las economías regionales siguen siendo un eslabón clave y vulnerable del agro argentino.

