Emergencia ígnea: el Gobierno declaró zona de desastre a cuatro provincias patagónicas
Tras el reclamo de los gobernadores, la Nación activó la emergencia ígnea por un año en Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa.
El Gobierno nacional declaró la emergencia ígnea por el plazo de un año en Chubut, Río Negro, Neuquén y La Pampa, luego de un reclamo formal conjunto de los gobernadores patagónicos y en medio del avance de incendios forestales que superaron la capacidad de respuesta local. La medida, instrumentada mediante el decreto 73/2026 y firmada por el presidente Javier Milei, no incluyó a Santa Cruz, una exclusión que llamó la atención en la región.
La decisión tiene como objetivo adoptar medidas inmediatas para la presupresión y el combate de incendios, además de avanzar en la restauración de las zonas afectadas y la prevención de nuevos focos. En ese marco, las áreas alcanzadas por el fuego en las cuatro provincias fueron declaradas "zona de desastre", lo que habilita herramientas excepcionales de asistencia y coordinación.
Según lo establecido, la Agencia Federal de Emergencias será la encargada de coordinar acciones de prevención, presupresión y combate de incendios forestales y rurales, tanto sobre vegetación viva como muerta. También deberá implementar medidas destinadas a mitigar las consecuencias sobre la vida, la integridad física, los bienes, el trabajo y los medios de vida de las personas y familias afectadas, un punto clave para las economías regionales y el entramado productivo patagónico.
El decreto también prevé acciones de apoyo directo a las provincias y municipios, con el objetivo de que puedan disponer de recursos efectivos para enfrentar el fuego y encarar luego la recuperación y recomposición del sistema productivo, duramente golpeado por los incendios.
En los fundamentos de la norma, el propio Gobierno reconoce que los incendios forestales registrados en el Parque Nacional Los Alerces provocaron consecuencias nocivas tanto para el patrimonio natural protegido como para las poblaciones cercanas, y admite que la capacidad operativa de los medios desplegados fue superada por la magnitud de los focos activos.
"Dada la criticidad de la situación, deviene necesario e imperioso declarar la emergencia ígnea", señala el texto oficial, que fija como objetivos centrales frenar el avance del fuego e implementar un plan de restauración de las zonas afectadas.
La declaración de emergencia llega en plena temporada estival, con condiciones climáticas adversas, sequía y altas temperaturas, y vuelve a poner en el centro del debate la prevención, el manejo del territorio y la coordinación entre Nación y provincias, especialmente en regiones donde la producción agropecuaria, forestal y turística convive con áreas naturales sensibles.

