Escándalo en el aceite: denuncian un fraude que sacude al 10% del mercado argentino
Ciara denunció que aceites vendidos como 100% girasol estarían mezclados con soja. La presentación ya está en organismos de control y genera fuerte preocupación.
La Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) denunció este 7 de julio una presunta maniobra de adulteración en aceites comercializados como "100% girasol", que según análisis realizados por empresas asociadas contendrían aceite de soja sin declarar en el etiquetado. La presentación fue realizada ante Anmat, el Instituto Nacional de Alimentos (INAL), Senasa y la Dirección Nacional de Lealtad Comercial, debido a que, según la entidad, la irregularidad alcanzaría cerca del 10% del mercado, un dato que preocupa tanto por el impacto sobre los consumidores como por la credibilidad de una de las principales cadenas agroindustriales del país.
La entidad aseguró que la denuncia se apoya en estudios efectuados sobre 16 marcas de aceite que se comercializan como "100% girasol". De acuerdo con los resultados obtenidos, los productos presentarían niveles de ácido linolénico hasta 26 veces superiores al máximo permitido para este tipo de aceite por el Código Alimentario Argentino, lo que, según Ciara, constituye una evidencia de la presencia de aceite de soja en su composición. La cámara sostuvo que esta situación representa un engaño al consumidor, ya que el contenido real no coincidiría con la información exhibida en los envases, afectando la transparencia comercial y la confianza del mercado.
Además de la presunta mezcla de aceites, Ciara advirtió sobre otras irregularidades detectadas durante los análisis. Según informó, algunos envases contenían hasta 122 mililitros menos de producto respecto del volumen declarado en la etiqueta, mientras que otros exhibían leyendas como "0% grasas trans" que, de acuerdo con la entidad, no se corresponderían con la composición encontrada. También indicó que se registraron denuncias por olor a solvente en determinados productos, muestras que actualmente permanecen bajo análisis para determinar su aptitud y verificar si representan un riesgo adicional para los consumidores.
Otro de los aspectos que mayor preocupación genera en la industria es la eventual presencia de aceite de soja no declarado, ya que este ingrediente está considerado un alérgeno alimentario y su omisión en el etiquetado podría afectar a personas con sensibilidad o restricciones específicas. Desde Ciara remarcaron que el problema trasciende la competencia comercial, ya que involucra cuestiones vinculadas a la seguridad alimentaria, el cumplimiento del Código Alimentario Argentino y la necesidad de fortalecer los mecanismos de fiscalización para evitar que productos adulterados lleguen a las góndolas.
Frente a este escenario, la cámara empresaria reclamó una respuesta coordinada de los organismos de control para investigar la denuncia y garantizar el cumplimiento de las normas de calidad y rotulado. Asimismo, sostuvo que el etiquetado debe reflejar fielmente la composición real de cada producto y pidió reforzar la fiscalización para preservar la confianza de los consumidores y proteger la competitividad de la industria aceitera argentina, uno de los sectores con mayor peso económico y exportador del país. La evolución de la investigación será clave para determinar el alcance real de la denuncia y las posibles sanciones si las irregularidades son confirmadas.

