Fuerte guiño al campo: el Gobierno volvió a prometer el fin de las retenciones
En Palermo, el número dos de Economía defendió el rumbo fiscal, anticipó más baja de inflación y renovó señales al agro.
El secretario de Política Económica, José Luis Daza, aseguró este martes en la Exposición Rural de Palermo que el Gobierno continuará profundizando el proceso de desinflación, mantendrá el superávit fiscal y buscará eliminar las retenciones y otros impuestos distorsivos cuando las condiciones macroeconómicas lo permitan. Las declaraciones fueron realizadas ante empresarios y productores agropecuarios en el salón Rojo del predio ferial y cobran relevancia para el sector porque vuelven a colocar en agenda uno de los principales reclamos del campo: la reducción de la presión tributaria sobre la producción y las exportaciones.
Durante su exposición, Daza definió al superávit fiscal como uno de los pilares centrales del programa económico y aseguró que el proceso de desaceleración de precios seguirá en los próximos meses. "Le rompimos la espalda a la inflación y estamos en un período de descenso", afirmó el funcionario al comparar la experiencia argentina con programas de estabilización implementados en otras economías emergentes. Según explicó, las expectativas del mercado apuntan a una reducción de la inflación desde niveles superiores al 30% hacia una zona cercana al 22% en los próximos doce meses, en línea con la estrategia oficial de consolidar la estabilidad macroeconómica.
El funcionario también destacó la evolución de las reservas internacionales. Recordó que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional contemplaba compras por US$ 10.000 millones durante este año, pero señaló que el Banco Central ya acumula cerca de US$ 13.000 millones, superando ampliamente las previsiones iniciales. Según Daza, este desempeño fue uno de los elementos considerados por la calificadora Moody's para mejorar la percepción sobre la Argentina y fortalecer las expectativas de financiamiento e inversiones para los próximos años.
Uno de los puntos más esperados por los productores fue la referencia directa a las retenciones. Daza sostuvo que el Gobierno debe avanzar hacia un esquema tributario más competitivo y afirmó que es necesario "terminar con las retenciones", eliminar Ingresos Brutos y reducir otros gravámenes que afectan la producción y las exportaciones. En un contexto de creciente competencia regional, especialmente frente a Brasil y Paraguay, el mensaje fue interpretado como una nueva señal hacia el sector agroindustrial, que reclama reglas más previsibles y menores costos para recuperar competitividad internacional.
El funcionario también remarcó la importancia de avanzar en reformas estructurales que permitan reducir el riesgo país, profundizar el mercado de capitales y alcanzar el grado de inversión. Según indicó, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ya cuenta con 21 proyectos aprobados por US$46.000 millones, mientras que existen iniciativas pendientes por otros US$150.000 millones, principalmente vinculadas al agro, la energía y la minería. Para el Gobierno, estos desembolsos serán determinantes para fortalecer las reservas y consolidar el crecimiento económico.
Integración al mundo y reformas de largo plazo
En otro tramo de su discurso, Daza sostuvo que la Argentina perdió participación en el comercio internacional y comparó el desempeño local con países como Vietnam, Chile y Polonia, que lograron acelerar su crecimiento mediante una mayor integración global. En ese sentido, consideró que el país cuenta con ventajas competitivas en recursos naturales y capital humano, pero necesita avanzar en reformas que permitan atraer inversiones y consolidar un sendero de crecimiento sostenido.
Finalmente, el secretario de Política Económica afirmó que las transformaciones implementadas "recién están comenzando" y planteó la necesidad de institucionalizar el equilibrio fiscal y la estabilidad monetaria para que trasciendan los cambios de gobierno. Entre las iniciativas mencionó una futura modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y la profundización de las políticas de desregulación económica. Para el agro argentino, las definiciones realizadas en Palermo representan una nueva señal oficial sobre el rumbo económico y reavivan el debate acerca de cuándo podrán concretarse las promesas de reducción de la carga tributaria que pesa sobre la producción.

