Girasol récord histórico: el Gobierno proyecta 7,2 millones de toneladas
La oleaginosa se encamina a su mayor cosecha en 27 años. Más área, mejores rindes y debate entre datos oficiales y privados.
La Secretaría de Agricultura confirmó este 19 de febrero que la cosecha de girasol 2025/26 alcanzaría 7,2 millones de toneladas, un 34% más que el ciclo anterior y la mayor marca desde 1998/99. El dato importa -y mucho- porque consolida el renacer del cultivo en plena retracción de soja y maíz, y reconfigura el mapa de la campaña gruesa en la Argentina.
El informe mensual de estimaciones agrícolas oficializó lo que el mercado venía anticipando: la superficie implantada trepó a 3,1 millones de hectáreas, 100.000 más que lo previsto el mes pasado y un 15% por encima de la primera estimación difundida en agosto.
Si la proyección se concreta, las 7,2 millones de toneladas superarán el récord histórico de 7,1 millones registrado en la campaña 1998/99, convirtiendo a esta campaña en la mejor de la historia para la oleaginosa en el país.
La producción implicaría además un salto interanual del 34% frente a las 5,6 millones de toneladas del ciclo pasado, en un contexto donde otros cultivos estratégicos como soja y maíz muestran retrocesos de área.
A nivel nacional, la cosecha ya cubre el 38% del área implantada. Las labores finalizaron en Chaco, el oeste de Santiago del Estero (delegación Quimilí) y el norte de Santa Fe (delegación Avellaneda).
Los rindes muestran disparidades:
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26,5 qq/ha en Chaco
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22 qq/ha en el oeste santiagueño
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16 qq/ha en el norte santafesino
En este último caso, los menores resultados se explican por excesos hídricos, planchado de suelos, déficit localizado y ataque de aves. Sin embargo, en las principales regiones productivas el cultivo presenta estado general bueno y transita el llenado de grano sin problemas sanitarios relevantes.
Aunque el escenario es claramente positivo, las estimaciones oficiales superan ampliamente a las proyecciones privadas.
Desde la Asociación Argentina de Girasol (ASAGIR) proyectan 6,2 millones de toneladas, exactamente un millón menos que la cifra oficial. La diferencia abre el interrogante habitual de cada campaña: ¿optimismo técnico o prudencia de mercado?
Más allá del número final, en la cadena coinciden en que el girasol atraviesa un reposicionamiento estructural. Ya no es un cultivo "refugio", sino una pieza estratégica dentro de los planteos productivos.
¿Por qué el girasol gana terreno?
Hay razones productivas y económicas claras:
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Menor requerimiento hídrico frente a otras oleaginosas.
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Mayor tolerancia al estrés climático.
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Mejora en la rotación y corte de ciclos de malezas.
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Ecuación económica que volvió a cerrar para el productor.
En un contexto marcado por la variabilidad climática, la brecha cambiaria y el impacto de las retenciones en los márgenes, el girasol ofrece menor exposición al riesgo y costos más contenidos.
Además, el escenario internacional acompaña: la menor disponibilidad global de aceites vegetales y la firme demanda por aceite de girasol sostienen los precios, lo que mejora las perspectivas comerciales y las exportaciones.
En clave macro, el récord proyectado no es un dato menor. La Argentina es uno de los principales exportadores mundiales de aceite y subproductos de girasol, y un aumento de esta magnitud puede traducirse en mayor ingreso de divisas en un año donde el agro vuelve a ser determinante para la balanza comercial.
Mientras la soja atraviesa ajustes productivos y el maíz enfrenta incertidumbres climáticas, el girasol aparece como el cultivo que mejor capitalizó la campaña 2025/26.
La pregunta ahora es si el récord oficial se confirmará en los números finales. Pero algo ya está claro: el girasol dejó de ser un actor secundario y volvió a ocupar un rol central en la estrategia productiva argentina.

