Hasta 5,2 millones de hectáreas podrían quedar bajo el agua si regresa un fuerte El Niño
El organismo advirtió que las lluvias podrían superar ampliamente los valores normales desde la primavera y presentó una herramienta para anticipar las zonas con mayor riesgo.
El INTA advirtió este 30 de julio que hasta 5,2 millones de hectáreas de Corrientes podrían quedar bajo el agua si durante la próxima primavera se desarrolla un fenómeno de El Niño de intensidad similar al registrado entre 1997 y 1998. La advertencia surge a partir de los últimos pronósticos climáticos, que muestran una alta probabilidad de lluvias superiores a lo normal durante varios meses. La situación preocupa porque podría afectar la producción agropecuaria, la infraestructura rural y los centros poblados de una de las provincias con mayor stock ganadero del país, por lo que el organismo recomendó comenzar a planificar desde ahora.
Los investigadores del INTA Corrientes tomaron como referencia el histórico evento de El Niño ocurrido entre 1997 y 1998, cuando las precipitaciones aumentaron entre 50% y 90% respecto de un año normal. Como consecuencia, el 58% de la superficie provincial quedó cubierta por agua durante los meses de abril y mayo de 1998. Hoy esa cobertura se ubica en torno al 22%, producto de la retracción de lagunas, esteros y bañados, aunque los especialistas aclararon que esa condición no reduce el riesgo de que una nueva secuencia de lluvias extraordinarias vuelva a generar inundaciones de gran magnitud.
El investigador del INTA Corrientes, Ditmar Kurtz, sostuvo que todos los modelos climáticos coinciden en la posibilidad de un evento de El Niño fuerte o muy fuerte entre septiembre y octubre, aunque todavía existe incertidumbre sobre su intensidad definitiva. Si ese escenario se concreta, el exceso de agua podría provocar pérdidas en cultivos anuales y perennes, caída de rendimientos, deterioro en la calidad de los granos, aumento de enfermedades y mortandad de hacienda. Además, más de 3 millones de hectáreas que hoy permanecen secas volverían a inundarse, complicando la logística y el manejo de los establecimientos agropecuarios.
La herramienta del INTA que permite saber si un campo puede inundarse
Frente a este escenario, el INTA desarrolló junto al Gobierno de Corrientes la plataforma SAEPga, una herramienta digital que permite a los productores conocer el comportamiento del agua dentro de cada establecimiento. Con solo ingresar el número de catastro, el sistema identifica las zonas más altas y las más bajas del campo y muestra cómo responderían ante distintos escenarios de inundación. La plataforma fue desarrollada a partir del análisis de 37.300 catastros rurales y busca que los productores puedan anticipar decisiones de manejo, planificar el uso de los potreros y reducir el impacto de un posible exceso hídrico.
El organismo también difundió recomendaciones específicas para cada actividad productiva. En ganadería aconseja mejorar los dormideros, revisar alcantarillas, clasificar anticipadamente la hacienda y monitorear diariamente los pronósticos climáticos y el comportamiento de los ríos. Para el arroz recomienda extremar los cuidados en las zonas cercanas al río Corriente y los esteros del Iberá, mientras que para la actividad forestal propone adelantar la extracción de madera antes de que los caminos rurales queden intransitables. "No queda otra que prepararse. Si después El Niño resulta menos intenso, mejor; lo peor sería que encuentre al productor desprevenido", concluyó Kurtz.

