Más leche, menos plata: la advertencia de CRA que expone el problema de fondo de la lechería
La producción de leche repuntó fuerte en 2025, pero el mayor volumen no se tradujo en mejores precios. CRA advierte por un reparto desigual del ingreso.
Pese a una clara recuperación productiva durante 2025, la lechería argentina encendió una señal de alarma. Un informe difundido este 22 de enero por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) advirtió que el aumento del volumen de leche no se tradujo en mejores ingresos para los tambos, una situación que importa porque vuelve a mostrar un desbalance estructural en la cadena y pone en riesgo la sustentabilidad del sector.
Durante el último año, la producción primaria respondió de manera positiva a una coyuntura climática y operativa más favorable. Los tambos lograron recomponer volúmenes, tal como se esperaba, pero ese esfuerzo no tuvo correlato en el precio recibido en tranquera. Por el contrario, según señaló CRA, el ajuste volvió a recaer sobre el eslabón más débil, mientras otros actores de la cadena conservaron o mejoraron su posición.
Desde la entidad remarcan que el repunte productivo convivió con una baja en el precio de la leche, lo que terminó licuando el beneficio para el productor. "La producción primaria lechera respondió en 2025 con una recuperación concreta de los niveles de producción, pero lejos de verse reflejado ese esfuerzo en una mejora para el productor, la respuesta fue una baja en el precio", sostiene el comunicado.
Los datos que aporta CRA refuerzan esa lectura. En diciembre de 2025 la producción fue un 18,6% superior a la de enero del mismo año, pero los recursos efectivamente volcados a la producción primaria fueron menores, lo que la entidad interpreta como una transferencia regresiva de ingresos dentro de la cadena. En otras palabras, se produjo más leche, pero el tambo recibió menos.
Para la organización, esta dinámica no solo afecta la rentabilidad inmediata, sino que desalienta nuevas inversiones, acelera el cierre de establecimientos y profundiza la concentración. "Esta conducta del resto de la cadena, en particular del sector industrial, erosiona la rentabilidad del tambo y empuja a nuevos cierres", advierte el informe, con impacto directo en el empleo rural y en el entramado productivo.
CRA viene insistiendo desde hace tiempo en que el crecimiento del sector requiere una articulación equilibrada entre todos los eslabones. La mayor producción, sostienen, debería ser la base para fortalecer la actividad y consolidar el perfil exportador de la Argentina, pero advierten que sin un reparto más justo del valor generado, ese camino se vuelve inviable.
El diagnóstico es claro y apunta a un problema estructural: más producción, por sí sola, no garantiza sustentabilidad. Mientras el productor siga absorbiendo el costo del ajuste, el sistema lechero seguirá perdiendo tambos, aun en años de buenos números productivos.
"El esfuerzo del productor no puede seguir siendo la variable de ajuste de una cadena que, una vez más, se beneficia a costa de quienes sostienen la producción", concluye el comunicado. Una advertencia que, detrás del boom productivo, deja expuesta una fragilidad que el sector ya conoce demasiado bien.

